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En el año de 1904, el presidente
Manuel Bonilla convoca a un concurso para la elaboración de
la letra del Himno Nacional de Honduras. El ganador del
concurso fue Augusto C. Coello con su poema intitulado
“Canto a Honduras”. Posteriormente, se le solicita al músico
alemán Carlos Härtling para que
componga la música que acompañaría
el poema.
El 5 de Abril de 1910, el gobierno del
Dr. Miguel R. Dávila abrió un concurso para que se escriba
la letra y música del Himno Nacional Hondureño; se
presentaron diez trabajos ninguno de los cuáles mereció la
aprobación del Jurado nombrado por el Poder Público. El
concurso fue declarado desierto.
El
15 de Noviembre de 1915, el Presidente Constitucional
Alberto Membreño mediante decreto número 42 declaró Himno
Nacional de la República de Honduras, el de la Letra de don
Augusto C. Coello Ramos y Música de don Carlos Härtling.
Publicado en la Gaceta número 4,529 del 16 de Enero de 1916.
Del mismo, años más tarde el
Lic. Gualberto Cantarero Palacios escribió una explicación
que fue publicada en el
"Boletín
Militar"
No. 3,
correspondiente a diciembre de 1951. Posteriormente el
gobierno de Honduras, estableció que para optar al título de
formación secundaria debía presentarse un examen general
sobre el Himno Nacional de Honduras.
HIMNO en
términos generales es la expresión poética y/o musical
solemne adoptada como símbolo de
una nación
El Himno Nacional es el
canto oficial de todos los hondureños y nos expresa un
sentimiento
colectivo de amor, gratitud, lealtad y respeto en aras
de los más caros
intereses nacionales.
Literariamente está compuesto de ocho
estrofas un coro y siete solos cada estrofa formada por ocho
versos decasílabos, siendo
su total 64
versos, musicalmente está en Si Mayor a tiempo o ritmo
marcial de 4/4 con anacrusa de un tiempo iniciando con su
nota dominante. El coro posee un movimiento musical al que
se le llama ALLEGRO que
quiere decir alegre, airoso, marcial y
expresivo; mientras el
solo posee un movimiento musical que se
le llama ANDANTE y quiere decir lento, pasivo,
moderado. ¿En qué
tiempo del compás se empieza a cantar el Himno
Nacional?
Al cuarto tiempo del compás y se le llama anacrusa.
Al
dirigirlo, debe
Debemos
marcarlo siguiendo cuatro movimientos así: Primer
movimiento (tiempo 1) hacia abajo,
segundo movimiento (tiempo 2) hacia la izquierda o adentro,
tercer movimiento (tiempo 3) hacia la
derecha o afuera y el cuarto movimiento (tiempo) hacia arriba; formando una cruz imaginaria.
El autor
de la letra de nuestro Himno Nacional
Es el
poeta Augusto Constantino Coello Estévez, nacido en la
ciudad de Tegucigalpa un 1ro de septiembre de 1883, y
fallecido en
la ciudad
de San Salvador el 8 de
septiembre
de 1941.
El autor
de la música del Himno Nacional es
el maestro Carlos Hartling, nacido un 2 de septiembre de
1869 en el pequeño poblado de Schlotheim, Erfurt: capital
del estado
de
Turingia, Alemania Federal y fallecido en la ciudad de Santa
Tecla, El Salvador un 13 de agosto de 1920.
Antes
de que se oficializara el Himno
Nacional
se
cantaban varios Himnos entre los siguientes:
-
"La
Granadera" del Dr. Rómulo E. Durón, que aún se canta al
final de actos oficiales y se cataloga
como himno centroamericano
-
"Himno Marcial" de
José
Antonio Domínguez
-
"Una Salva Hondureños" de autor
desconocido,
-
"Himno Nacional" del poeta Valentín Durón,
-
"Himno Hondureño" de Félix A.
Tejeda, etc.
¿Qué nos
relata nuestro Himno Nacional históricamente?
Dentro
del orden cronológico nos relata la historia de nuestra
patria, desde el año de 1502 a
1821.
Describe el orden cronológico de los principales hechos y
fenómenos históricos, comenzando con un breve esbozo de la
existencia
prehispánica y
terminando con la organización del Estado libre,
soberano e independiente.
Los
sucesos del período prehispánico en la historia de Honduras
se omitieron porque en esa época se desconocía la
información académica pertinente, los posteriores por ser
una historia muy reciente; de allí que en el himno no se
hable nada de Morazán o Valle. Por otra parte la primer
historia oficial de Honduras, escrita por Robustiano Vera,
solamente enseñaba sobre el período colonial y la
independencia, lo que se ve reflejado lógicamente en la
letra de nuestro himno escrita en 1904.
En
Tegucigalpa: se cantó por primera vez en la escuela
"Guadalupe Reyes" un 15 de Septiembre de 1904. En
Comayagüela: se cantó por primera vez en la escuela de niñas
hoy República de Argentina dirigida en aquella ocasión por la profesora Mercedes Valle
de Zúniga.
Oficialmente se cantó por primera vez en la Escuela Normal
de Señoritas de
Comayagüela, con la solemnidad de un Himno Nacional
legalmente reconocido.
Son
cuatro los aspectos que contiene nuestro Himno
nacional:
el
primero es
Histórico,
el segundo es
Patriótico, el tercero
es
Jurídico
y el
cuarto Artístico.
Patriótico
por su
séptima y última estrofa.
Histórico
porque
en el orden cronológico de la primera a la sel-ta
estrofa
nos habla
de acontecimientos ocurridos desde la época
precolombina hasta nuestros días.
Jurídico porque
está amparado en sus dos decretos que para nosotros los
hondureños son leyes estos decretos son el N° 42 de su emisión y
el decreto N° 34 de su aprobación y
artístico por
su letra y por su música. En la letra nos encontramos con un
bello poema y en la música con una extraordinaria obra musical.
DECRETO DE CREACIÓN DEL HIMNO
NACIONAL DE HONDURAS
DECRETO No 42.
ALBERTO MEMBREÑO
Presidente Constitucional de la República,
CONSIDERANDO: Que de las repúblicas de Centro América,
Honduras es la única que carece de Himno Nacional
reconocido en forma; y,
CONSIDERANDO: Que hasta la fecha ha sido tenido como tal
compuesto por los señores Augusto C. Coello y Carlos
Hartling.
Por tanto,
DECRETA:
Artículo Único.- Declarar como Himno Nacional de la República
de Hondura el de letra de don Augusto C. Coello y música de
don Carlos Hartling.
Dado en Tegucigalpa, en el Palacio Nacional, a los trece días
del mes de noviembre de mil novecientos quince.
ALBERTO MEMBREÑO
El Secretario de Estado en el Despacho de Gobernación y
Justicia.
Pedro A. Medal
El Secretario de estado en el Despacho de Relaciones
Exteriores,
Mariano Vásquez.
El Secretario de Estado en el Despacho de Guerra y Marina,
Francisco J. Mejía.
El Secretario de Estado en el Despacho de Hacienda y Crédito
Público,
Leopoldo Córdova.
El Secretario de estado en el Despacho de Fomento, Obras Públicas
y Agricultura, por ley,
Manuel S. López.
El Secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública,
Rómulo E. Durón.
Esta disposición del Supremo Poder Ejecutivo fue aprobada
por el Congreso Nacional en Decreto No 34, fecha 23 de enero
de 1917.
LETRA DEL HIMNO NACIONAL DE HONDURAS
CORO
Tu bandera es un lampo de cielo
por un bloque de nieve cruzado;
y se ven en su fondo sagrado
cinco estrellas de pálido azul;
en tu emblema, que un mar rumoroso
Con sus ondas bravías escuda,
de un volcán tras la cima desnuda,
hay un astro de nítida luz.
-I-
India Virgen y hermosa dormías
de tus mares al canto sonoro
cuando echada en tus cuencas de oro
el audaz navegante te halló;
y al mirar tu belleza extasiado,
al influjo ideal de tu encanto
la orla azul de tu espléndido manto
con un beso de amor consagró.
-II-
De un país donde el sol se levanta,
más allá del atlante azulado,
aquel hombre te había soñado
y en tu busca a la mar se lanzó.
Cuando erguiste la pálida frente,
en la viva ansiedad de tu anhelo,
bajo el dombo gentil de tu cielo,
ya flotaba un extraño pendón.
-III-
Era inútil que el indio tu amado,
se aprestara a la lucha con ira,
porque envuelto en su sangre Lempira
en la noche profunda se hundió.
Y de la épica hazaña, en memoria,
la leyenda tan solo ha guardado
de un Sepulcro el lugar ignorado
y el severo perfil de un peñón.
-IV-
Por tres siglos tus hijos oyeron
el mandato imperioso del amo,
por tres siglos tu inútil reclamo
en la atmósfera azul se perdió.
Pero un dí de gloria tu oído
Percibió, poderoso y distante,
Que allá lejos, por sobre el Atlante
Indignado rugía un león. -V-
Era Francia, la libre, la
heroica,
que en su sueño de siglos dormida,
despertaba iracunda a la vida
al reclama viril de Danton.
Era Francia que enviaba a la muerte
la cabeza del rey consagrado
y que alzaba soberbia a su lado
El altar de la Diosa Razón.
-VI-
Tú también, Oh mi Patria! Te alzaste
de tu sueño servil y profundo;
tú también enseñaste al mundo
destrozando el infame eslabón.
Y de tu suelo bendito, tras la alta
cabellera del monte salvaje
como un ave de negro plumaje,
la colonia fugaz se perdió.
-VII-
Por guardar ese emblema divino
marcharemos, ¡Oh Patria! A la muerte,
generosa será nuestra suerte,
si morimos pensando en tu amor.
Defendiendo tu santa bandera,
y en tus pliegues gloriosos cubiertos,
serán muchos, Honduras, tus muertos,
pero todos caerán con honor.
CORO
Tu bandera es un lampo de cielo
por un bloque de nieve cruzado;
Y se ven en su fondo sagrado
cinco estrellas de pálido azul;
en tu emblema, que un mar rumoroso
con sus ondas bravías escuda,
de un volcán tras la cima desnuda,
hay un astro de nítida luz.
INTERPRETACIÓN DE NUESTRO HIMNO NACIONAL
Por el Lic. Gualberto Cantarero Palacios
CORO
Imagina a la Bandera como un resplandor del
cielo que está cruzado por una franja blanca simbólica de paz, serenidad y pureza, que
debe haber y sobresalir en el espíritu de los hondureños. Las cinco estrellas azules
sirven para recordar que los estados centroamericanos, hoy desunidos, formaron y han de
formar una sola patria, fuerte, rica y respetada.
El emblema es el escudo de la leyenda:
"REPUBLICA DE HONDURAS, LIBRE SOBERANA E INDEPENDIENTE, 15 DE SEPTIEMBRE DE
1821", ESCRITA EN EL ÓVALO. El mar embravecido representa los dos océanos que
bañan y protegen las costas hondureñas. El volcán viene a ser el territorio nacional,
protegido por esos dos mares. Sobre el volcán nace y resplandece el Sol, que en tiempos
pasados era imagen de adoración para los aborígenes como punto central del Universo,
padre y guía que desprende luz y calor para mantener la vida de los seres y las cosas.
Ese sol es naciente para indicar que la vida comienza y se desarrolla todos los días, a
manera de perenne juventud.
PRIMERA ESTROFA
Como una india virgen y hermosa personifica a
Honduras. Virgen, porque en su suelo no había puesto la planta ningún hombre extraño,
como si dijéramos que su honra no había sido tocada. Hermosa, por las diversas
maravillas que hay en sus campos. Cerrados sus ojos a la luz de la civilización europea,
arrullada por el incesante rumor de sus mares y echada en actitud de largo reposo, con sus
riquezas amontonadas alrededor, así estaba la india al hallarla Cristóbal Colón ene l
año de 1502.
El descubrimiento de tanta belleza natural,
acaso inesperada, produjo admiración y embeleso en el espíritu de Colón. Entre tanto,
el vasto mar consagró el acto con su oleaje en la playa, cual si fueran besos.
SEGUNDA ESTROFA
Cristóbal Colón había concebido la
existencia de otras tierras que ensancharían al mundo hasta entonces conocido por los
europeos. Firme en su concepción y después de marchas fatigosas a través de Portugal
y España, venciendo muchas dificultades y realizando grandes esfuerzos en varios años,
pudo preparar la primera expedición y se aventuró a navegar por el
Océano Atlántico,
sin detenerse hasta encontrar la tierra presentida.
En el cuarto y último viaje, Colón
descubrió a Honduras, tomando posesión del territorio en nombre de los Reyes Españoles,
Fernando e Isabel, el 17 de agosto del mismo año de 1502. Regresó a España, dejando
iniciados los dominios de ella en el nuevo territorio que por lo pronto fue llamada
Hibueras.
Por eso, cuando la India que personificaba a
Honduras, despertó y levantó su frente, notó con asombro e inquietud, que flameaba la
bandera española, como señal de hallazgo de Colón en la tierra que tuvo esa suerte
como corazón histórico.
TERCERA ESTROFA
Al hallazgo siguió la ocupación y a ésta,
como era lógico, el ejercicio del dominio. Para realizar la ocupación, vinieron los
conquistadores que penetraron al territorio por diversos rumbos, teniendo sus almas plenas
de curiosidad, ambición y codicia. Era natural que los nativos opusieran resistencia,
valiéndose de todas sus facultades materiales y morales. Llegó el año de 1537. Todo el
país estaba sometido por los esforzados conquistadores. Había sido vencida la gente de
"Copantl". Faltaban las tribus aguerridas de "CERQUIN" que arreglaron
amistosamente sus disidencias y se unieron frente al enemigo común, reuniendo un gran
ejército que pusieron bajo el mando de Lempira, joven caudillo que se había distinguido
por su audacia y su talento guerrero y que era fama que acababa de desafiar a don Pedro de
Alvarado a su paso con rumbo a Buena Esperanza. Dispuesto a la defensa de sus lares,
Lempira estableció su campamento en las alturas de "CONGOLON",
"COYOCUTENA" y "PIEDRA PARADA", que corresponden al municipio de
Erandique. El Gobernador Francisco de Montejo, mandó al Capitán Alonso de
Cáceres con los individuos disponibles para someter a Lempira. Este no aceptó la
excitativa de sumisión y obediencia que le dirigieron aquéllos por medio de unos
comisionados especiales. Irritado Cáceres operó en ataque y en sitio.
Transcurrieron seis meses de lucha ocn
desventaja para los españoles, por los muertos que resultaban y por el invierno copioso.
Entonces, Cáceres acudió al medio deshonroso de la traición; uno de los emisarios de
paz qu emandó con bandera blanca, al estar a corta distancia de Lempira, disparó su
arcabuz, hiriendo en la frente al héroe que rodó por la pendiente pedregosa, acabándose
de destrozar y hundiéndose en las tinieblas de los desconocido.
No se sabe cuál es el punto exacto que
sirvió de sepulcro a Lempira. La historia sólo refiere la heroica hazaña y señala ese
lugar donde hoy existen grandes peñas de ásperos contornos. Con la muerte de Lempira
quedó implantado el dominio en forma de colonizaje, pues amedrentados los indios con la
muerte inexplicable de su Jefe, se dieron por vencidos del todo. Y así, fue inútil que
aquel hombre ejemplar ofrendara su sangre generosa en defensa de la libertad de su pueblo.
CUARTA ESTROFA
Tres siglos duró la dominación española.
Durante ese tiempo, los nativos servían y obedecían en verdadera esclavitud a los
señores y autoridades coloniales, en nombre del Rey. Las ansias de libertad hervían
naturalmente en los espíritus opresos y las demostraciones por gozar de ese derecho
esencial o inherente al hombre para que tenga responsabilidad, se perdían en el viento.
Al fin, los hijos más grandes del pueblo
sometidos a servidumbre del coloniaje, oyeron el eco del estruendo que producía el
movimiento revolucionario que había más allá del Océano Atlántico.
QUINTA ESTROFA
Era el nacimiento político de Francia desde
1789, para establecer como regla de gobierno y de organización social posible, la
voluntad del pueblo a base de reconocimiento de los derechos de libertad, igualdad y
fraternidad, en oposición al absolutismo de los reyes, del clero y de los nobles
señores: lo cual era un violento despertar a una nueva vida. Uno de los campeones de
aquel movimiento formidable era Jorge Jacobo Dantón, creador y estadista, que
pretendiendo moderar la situación creada por el terror de 1783 fue decapitado el año
siguiente.
El Rey Luis XVI era débil ante el poderío
de sus Ministros, de la nobleza y del clero, que se oponía a las reformas políticas y
sociales en beneficio para el pueblo. Por eso y en vista de que intentó salir de Francia,
aquel Rey fue condenado a muerte como reo de los delitos de conspiración contra la
libertad y de atentados contra la seguridad del Estado. En ese tiempo se estableció la
obligación general de rendir culto a la razón, que fue elevada a la categoría de Diosa
de los franceses.
SEXTA ESTROFA
Así como Francia, nuestra Patria sacudió la
servidumbre y se presentó ante los países civilizados sin las cadenas que la ataban y que
rompió con la proclamación de la independencia del 15 de septiembre de 1821, para darse
personalidad en el mundo.
Los pliegos que contenían esa proclama
llegaron a Tegucigalpa en la tarde del día 28 de septiembre, siendo celebrado el suceso
con júbilo, respeto y adhesión, por todos los ciudadanos reunidos en la sala particular.
Y del suelo bendito de Honduras, aquella
tarde inolvidable, tras la cima de los cerros y montañas, coronadas de nubes que se
confunden con los bosques, rápidamente desapareció la dominación española, a manera de
un ave negra y dañina que se perdiese en el horizonte.
SÉPTIMA ESTROFA
Porque Honduras sea siempre y en todas
circunstancias libre, soberana e independiente, sus hijos le juramos emplear todos los
recursos y fuerzas de que disponemos, unidos, esforzados y leales en la idea, en el
sentimiento y la voluntad y declaramos que luminoso y feliz será el destino si la muerte
nos halla con el pensamiento puesto en la Patria, demostrando que el amor de ella está
por sobre todas las cosas.
Y por la defensa de la Bandera Nacional, que
para nosotros es Santa porque encierra la dignidad colectiva, y de presentar en todo
momento el triunfo y la grandeza de la paz y la guerra, morirán al pie de ella, como
leones, a millares, en terrible combate, todos los hondureños que sean necesarios,
dejando a los sucesores en la sangre y en el espíritu, modelos de honor que sabrán
imitar dignamente.
BIOGRAFÍA DE LOS AUTORES
AUGUSTO CONSTANTINO COELLO ESTEVEZ.
Nació en
Tegucigalpa,
el 1 de Septiembre de 1884. Sus padres Adán Coello y Adela Estévez. Bachiller en
Ciencias y Letras por el Colegio Eclesiástico, rectorado por el Licenciado y Presbítero,
Ernesto Fiallos. Graduado de Licenciado en Derecho por la Universidad Central de Honduras.
Vice- Secretario de Relaciones Exteriores.en 1903.,Diputado por el Departamento de la Paz a la
Asamblea Constituyente,
instalada el 1 de Junio de 1904 en Tegucigalpa. A consecuencia del Golpe de Estado contra
el General Manuel Bonilla
el 25 de Marzo de 1907, sale emigrado a Costa Rica., pasando por El Salvador donde se
radicó el resto de los meses de 1907. En El Salvador colabora en " El Diario de El
Salvador. A partir de 1908 se establece en Costa Rica donde dirigió "La República,
Prensa Libre , La Opinión y El Pabellón Rojo y Blanco ". Contrae matrimonio con
Joselina Castillo el 25 de Diciembre de 1911. Para 1912, el General Manuel Bonilla es
electo Presidente de la República y regresa a Honduras. Su labor periodística en
Honduras fue amplia, dirigiendo los periodícos el Imparcial, Pro-Patria y en Marcha.
Gobernador Político de La Ceiba en
1915 y en el departamento
de Intibuca. En 1923, Diputado por el departamento de Intibuca.
Su labor fue fecunda en el campo de la Poesía, Ensayo,
Historia y la Diplomacia..
En 1914 pública el " El Istmo Loco.Nueva York.
1915. El Himno Nacional.. Decreto número 42 del 15 de
Noviembre de 1915. Administración del Dr. Alberto Membreño.
1920, su epistolario, " El Polvo del Camino"
1923, Ensayo sobre el Tratado de 1843 con los Indios Moscos,
y el Digesto Constitucional.
1926, Las islas del Cisne, en colaboración de
Don Rómulo Ernesto Durón.
Tegucigalpa. El Himno Nacional para canto y piano, con música de Carlos Hartlíng. 1926.
1930, La Imprenta y el periodismo Oficial de Honduras.
Tegucigalpa.1930. Indice General de Concesiones y Zonas Mineras de Honduras. Tegucigalpa.
1930. Biografia del Doctor Ramón Rosa. Estudios sobre Don León Alvarado y el
costarricense Juan Rafael Mora. Presidente del Congreso de Periodistas en 1930. Autor del
Himno a la Madre
Delegado a la 7 Conferencia Internacional Americiana,
celebrada en Montevideo,Uruguay. 1933. Miembro de Comisiones Técnicas sobre delimitación
Fronteriza, en 1923. Ministro de Relaciones Exteriores en la Administración Paz Baraona
(1925-1928), y Consejero de Honduras en Washington en 1931-1933..
1934. Canto a la Bandera. Tegucigalpa.
1937. Escribio " La Primavera Triunfal " en
inspiración a la Juventud de Honduras
1938. La Epopeya del Campeño. San Pedro Sula.
Prólogo de Julian López Pineda.
1941. Un Soneto Nos manda hacer violante. San Pedro
Sula.Prólogo de Camilo Bustillo Reina.
Muere en la República de El Salvador, el 8 de Septiembre de
1941. Sepultado en el Cementerio general de Tegucigalpa. Honduras
OBRAS POSTUMAS :
1943. Prosas. San Pedro Sula. Alfredo Alvarado h.
1944. Sonetos. San Pedro Sula. José Rodriguez Cerna.
CARLOS HARTLING. ( Carl Wilhem
Hartling Wilhemine)
Nació
el 2 de Septiembre de 1869, en la Ciudad de Schlotheim,
Turingia. Alemania. Sus padres
Georg Friedrich Hartlíng y Johanne Henriete Wilhemine
Hartling, ambos con apellidos similares. Fue uno de
siete hermanos, a saber: Wilhelm Heinrich, Georg
Friedrich Kart, Henriete Wilhelmine, Hulda Leoline, Ana
Matilde, Emma Renate y Friedrich Kart. Los primeros
rudimentos de música los recibió en su natal Scholtheim,
en la rama de violín posiblemente cocn maestro privado.
Por lo que se sabe llegó a ser solista del violín además
de lograr una excelente formación como Director de
Banda.
Continuó sus estudios en el
Conservatorio de Weimar y Leipzig. Culminó su formación
musical en la Academia de Música de Múnich. En
septiembre de 1896, llega a Tegucigalpa por contrato del
27 de Junio de 1896, ratificado por el Cónsul de
Honduras en Hamburgo el 8 de octubre del mismo año. Se
le empleó por el Gobierno de Honduras para actuar como
Maestro de Banda y Maestro de Música y Canto en las
escuelas militares del Gobierno; bajo el mando directo
del Ministerio de Guerra y sujeto a órdenes y
direcciones de los oficiales autorizados por el mismo;
ocuparía el cargo de Coronel del Ejército de Honduras y
sujeto a sus leyes y disciplinas.
Debía viajar de Hamburgo a
Nueva York el seis de agosto, luego por vapor a Colón,
por ferrocarril a Panamá y por vapor a Amapala, siendo
los pasajes y gastos cubiertos por el gobierno de
Honduras y al llegar debía presentarse ante el
Ministerio de Guerra de la República. Se le pagarían
doscientos pesos plata hondureños equivalentes a
cuatrocientos marcos alemanes al mes; según clausula del
contrato, el gobierno le proveyó de una habitación
correspondiente a su posición social, ya fuera en su
cuartel o casa particular según el gobierno lo creyera
conveniente. En caso de enfermedad, atención y
medicamentos serían gratis,
El 23 de Septiembre de ese año realizó su
primera presentación; tan pronto se instaló en
Tegucigalpa ofreció recitales de violín acompañado al
piano por la señorita Guadalupe Ferrari Guardiola quien
se convertiría después en su esposa. En 1903 recibe el
encargo de hacer la Música de un Poema de Augusto Cesar
Coello Ramos. Desde la segunda administración del
General Manuel Bonilla en Febrero de 1912, la letra y
música del llamado " Himno a Honduras" se popularizó y
se entonaba en todos los actos oficiales. El 15 de
Noviembre de 1915, el Presidente Constitucional Alberto
Membreño mediante decreto número 42 declaró Himno
Nacional de la República de Honduras, el de la Letra de
don Augusto C. Coello Ramos y Música de don Carlos
Härtling, aunque ya para esas fechas había dejado de ser
el Director de la Banda de los Supremos Poderes y se
encontraba dedicado a la agricultura en una pequeña
propiedad cerca de Guaimaca. Estando allí leyó la
resolución del Presidente Membreño, publicada en la
prensa local. Carlos Hartling no estuvo presente en tan
magno acontecimiento. La resolución fue oficial
finalmente al ser publicada en la Gaceta número 4,529
del 16 de Enero de 1916.
Por los conflictos derivados a causa de
su nacionalidad alemana, se traslado en 1919 a El
Salvador. Se radicó en la Ciudad de Santa Tecla, donde
fue muy bien recibido desempeñándose como Director de la
Banda Musical del Sexto Regimiento del Ejercito, que
ofreció conciertos en el kiosco de Santa Tecla como era
la costumbre de la época y llegó a tocar en el Teatro
Colón de la capital salvadoreña. Víctima de la fiebre
amarilla, murió el 13 de Agosto de 1920 en Santa Tecla,
El Salvador.

Partituras del Himno
Nacional del Honduras






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