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Un Escudo
se define como "el campo, superficie
o espacio en que se portan los
blasones de reinos, repúblicas o familias" con motivos o figuras
que pródigamente ofrece la
naturaleza. Simboliza heráldicamente varios elementos que
caracterizan al país.
La historia registra que fue a
iniciativa de don Dionisio de Herrera, en su cargo de Jefe de Estado
de Honduras, que decretó la creación de un Escudo Nacional en el año
de 1825. La medida fue decidida debido a que antes de la
independencia, las provincias de Centroamérica utilizaban el escudo
de la corona española. La labor de crear un emblema propio recayó
sobre Ladislao Valladares, uno de los hijos más pródigos que vio
nacer Ojojona y cuyos restos descansan desde 1878 en la iglesia El
Carmen.
De acuerdo a una monografía elaborada por el escritor hondureño Abel
Arturo Valladares, fue la predominante actividad minera de la zona
la que motivó al autor para incluir estas minas en su obra.“El
Escudo de la República de Honduras fue responsabilidad de Ladislao
Valladares. Tal aseveración tiene como referencia las declaraciones
de su hija Margarita Valladares, quien ha dado fe de que su padre
fue el elegido para hacer tal creación”, reza el antiquísimo texto.
En el año de 1569
la provincia de Honduras estaba sumida en una profunda crisis. Los
placeres auríferos del Guayape ya pertenecían al recuerdo. El 28 de
septiembre de ese año Diego de Manzanares, encontró un fabuloso
filón de plata de tres varas de ancho en el Cerro de San Lorenzo
Guasucarán. El descubrimiento de yacimientos de plata en las tierras
centrales de Honduras, será explotado intensivamente hasta su
decaimiento a finales del siglo XVII y será uno de los más
importantes del Real de Minas de San Miguel.

Las
flechas en la fotografía señalan dos de las tres
bocaminas del macizo de Guasucarán, las dos señaladas
están casi en la misma posición que las minas del Escudo
Nacional. Durante
la confección de el Escudo Nacional, es posible que el
artista haya tomado como base estas bocaminas, no solamente por el parecido de la posición
de las mismas sino por el hecho de que en tiempos
coloniales fue un filón importante en la Alcaldía Mayor
de Tegucigalpa y para rememorar esa importancia por ello
las haya incluido en el Escudo Nacional.
Al
final, el escudo nacional fue establecido
mediante decreto No. 16 del 10 de enero de 1935.
a través del
Congreso Nacional.
El significado de sus elementos:
El triángulo equilátero
"El triángulo equilátero es una figura plana formada por tres
rectas que se cortan mutuamente y que forman, por tanto, tres ángulos".
El triángulo equilátero que, como ya indicamos tiene tres lados
iguales, significa orden, armonía, igualdad ante la ley y buen
entendimiento entre los hondureños.
El volcán
"Volcán, según la acepción gramatical que aparece en el
Diccionario de la Lengua Española, es la "abertura en la
tierra, y más comúnmente en una montaña, por donde salen de
tiempo en tiempo humo, llamas y materias encendidas o
derretidas".
Honduras, se ha dicho siempre que no tiene volcanes. El que aparece
en nuestro escudo, se asocia más bien con el aspecto físico
general de nuestro territorio. No debemos esperar, pues, que del
interior de nuestra tierra salga humo que nos prive de la visión
necesaria para intuir nuestras realidades, para identificar con su
nombre y especiales características nuestras interioridades, y para
buscar, con el más ferviente de los afanes, un destino mejor, ni
tampoco que salgan llamas que consuman, como si fuera material
inflamable, nuestro deseo de vivir en armonía, para sacar de la
convivencia fraterna el mejor de los provechos. Si algo se debe
relacionar con lo volcánico, que sea la vehemencia con que deben
acogerse, expresarse y defenderse los más enaltecedores ideales,
con la pasión ardiente y fogosa con que deben alimentarse los
sentimientos patrióticos, y con la más terca de las
intransigencias para defender el bien de todos.
Los castillos
"Castillo: Lugar fuerte, cercado de murallas, baluartes, fosos
y otras fortificaciones".
Los castillos que, en sus orígenes, tuvieron el sello inconfundible
del señorío y del vasallaje, ya consolidada nuestra independencia,
tienen un singular valor histórico. Su arrogante presencia y su
imperecedera duración, nos persuaden de que toda obra construida
por nuestros predecesores, debe ser conservada y destinada a los
fines que más convengan al interés general, en el momento histórico
que se viva. Además, debe entenderse que, en caso de una ilegítima
agresión o de cualesquiera otras clases de abusos intolerables
provenientes de fuerzas extrañas, sus muros serán inexpugnables si
los hondureños actuamos de consuno, formando un solo haz de
voluntades, para que sea un solo brazo armado el que se apreste a
defender, con lujo de valentía, la seguridad de todos y el honor
nacional.
El Arco Iris
"El arco iris está formado ocn los colores del espectro que ve
en la atmósfera un observador ciertos días de lluvia, en el lado
opuesto al sol". "Arco de colores que se divisa en el
cielo cuando llueve al mismo tiempo que luce sol, por refracción de
la luz de éste sobre el agua de la lluvia".
El arco iris de nuestro Escudo significa armonía, paz, progreso,
unión, unidad en la diversidad y belleza natural.
El Sol Naciente
"Sol: astro alrededor del cual gira la tierra y los demás
planetas de nuestro sistema".
un sol naciente es el que figura en nuestro escudo. Es naciente
porque en su despertar apenas se deja ver allá en la difusa lejanía
del horizonte. Su tímida faz, todavía no muestra su cálida y
deslumbrante redondez. No dejará inconclusa esa llegada, porque su
celestial misión es darse ininterrumpidamente y por entero, para
que su luz y su calor den vida permanente a todo cuanto habita en el
planeta Tierra.
Nuestra misión terrenal como la del astro rey, es la del diario
actuar, aunque la nuestra se caracteriza por ser transitoria y
llevar consigo un diario luchar, esperar, confiar, triunfar, sufrir
y soñar. Si nuestros esfuerzos y ambiciones son sostenidos y bien
intencionados; si nuestras actitudes y pretensiones se inspiran en
los más encomiables propósitos, debemos confiar en que cada
amanecer nos traerá las más halagadoras anunciaciones y las más
frescas y renovadoras realizaciones. Entonces, veremos, cómo el
rostro beatífico, ardiente y brillante del sol, se convierte en el
inseparable compañero que viene desde lo más alto, a cumplir el
mandato divino de ayudarnos a completar o perfeccionar nuestras
cotidianas tareas.
Los dos Océanos
"Océano: grande y dilatado mar que cubre la mayor parte de la
superficie terrestre. Cualquiera de las grandes divisiones de este
mar". Honduras tiene el privilegio de estar bañada por dos océanos.
Al norte, el Océano Atlántico, Mar Caribe o de las Antillas. Al
sur, el Océano Pacífico. Ambos son representativos de nuestra
soberanía y nuestra riqueza en productos marinos.
Por la vía marítima nos llegaron el descubrimiento, la conquista y
el coloniaje. Tuvimos que vivir esas etapas llenas de luz y
tinieblas, de sojuzgamiento y tímidas rebeldías, de realidades y
abundantes indecisiones, hasta lograr, por fin, incorporarnos con
prestancia y dignidad, al mundo civilizado. Esas inmensidades acuáticas
que al norte y al sur nos penetran en los ojos al contemplarlas, no
son más que las vías naturales de acceso al resto del mundo, que
podemos, libremente, utilizar para llevar a todos los rumbos nuestro
mensaje de ser y existir como nación dueña de su propio destino,
entre todas las que forman la comunidad internacional. Son también,
las puertas que abrimos a todos los países de la tierra para
recibir, con el más henchido de los gozos, todo cuando contribuya a
mantener nuestra prestancia nacional y a lograr un mejor destino,
mejor en lo moral, en lo económico, en lo social y en lo cultural.
El Cielo Azul Pálido:
Cielo: "Espera aparente azul y diáfana que rodea la Tierra, y
en la cual parece que se mueven los astros. Atmósfera que rodea la
tierra".
Como color heráldico, el azul denota justicia, celo, verdad,
lealtad, caridad y hermosura.
A nuestro país, cual manto protector, lo cubre siempre un
firmamento azul. Este cielo color azul pálido que todos los días
vemos, sirve para recordarnos la grandeza de Dios, Creador del
Universo, por lo que al amparo de su gracia debemos mantener la
pureza de nuestros ideales y el recto y justo sentido de nuestros
propósitos. Hay quienes a la esperanza la pintan de verde. Para Rubén
Dario era celeste: "Cual pudiera decirlo en sus versos
Virgilio, la divina reina luz, la celeste esperanza". Para
nosotros puede ser también ese color una esperanza, latente y fúlgida,
si se combina la confianza en nuestras propias aptitudes con el
auxilio complementario, que el poder divino sabe dar a quienes
comprometen sus mejores energías en realizar obras positivas y
meritorias, más que en beneficio propio, en el de los demás.
La Leyenda
Leyenda: "Titulo, explicación o inscripción de un plano,
cuadro, etc.".
La leyenda del Escudo, dice: "República de Honduras, libre,
soberana e independiente, 15 de septiembre de 1821".
En esa forma, se inmortalizó la fecha en que conquistamos nuestra
independencia del régimen español. En esa forma, se consagraron,
para siempre, tres conquistas que, bajo ningún pretexto,
consideración, circunstancia o eventualidad, deben ser profanadas,
disminuidas o suplantadas. Todo ello, porque libre es "quien es
capaz de regirse por los dictados de su voluntad"; porque
soberano, es "quien ejerce la autoridad suprema; y porque
independiente, "es el país capaz de ejercer libertad o autonomía
de gobierno y legislación, con relación a cualquier otro
Estado".
La Cordillera de Montañas
Cordillera, según el Diccionario de la Lengua Española, significa
"serie de montañas enlazadas entre si".
Honduras, es un país en donde abundan las montañas, por eso es que
éstas simbolizan la configuración física predominante de nuestro
territorio. Los bosques que lo cubren, son una riqueza pródigamente
puesta en nuestras manos por la bendita gracia de la madre
naturaleza. Si bien ese recurso natural no exigió de nuestra parte
ningún esfuerzo fatigoso y prolongado, sí exige en la acutalidad
el mayor grado de responsabilidad, la más sabia de las actitudes y
el más patriótico de los comportamientos, para que mantenga, sin
desastrosas interrupciones, su característica de ser una fuente
inagotable de ingresos nacionales.
Las Minas
"Mina: Criadero, agregado de sustancias inorgánicas de útil
explotación".
Las minas representan las posibilidades de explotación mineralógica
del país. Como esos recursos no son reproductivos, nos están
llamando a la reflexión para que se haga uso de ellos en la forma
que más convenga a los intereses del país.
La Barra
"Barra: pieza larga y estrecha de cualquier material".
El Barreno
"Barreno: instrumento de acero para taladrar".
La Cuña
"Cuña: pieza de madera o metal en ángulo diedro muy agudo
para hender, ajustar o calzar".
La Almádana
"Almádama: mazo de hierro con mandgo largo para romper
piedras".
El Martillo:
"Martillo: herramienta de percusión compuesta de una cabeza,
por lo común de hierro y un mano".
La barra, el barreno, la cuña, la almádana y el martillo, son las
herramientas de trabajo que diariamente usan la mayoría de los
hondureños. Esa diversidad de herramientas revela la diversidad de
sus aptitudes para el trabajo. También son indicativas de que
cualquiera que fuese la ocupación a que nos dediquemos y
cualesquiera que fuesen las herramientas que utilicemos, debemos
considerar el trabajo como la actividad que enaltece y dignifica al
hombre.
Por eso, debemos coincidir con quienes opinan que el pan más
sabroso y la comodidad más grata, son los que se ganan con el
propio sudor, y que la felicidad de la vida es el trabajo aceptado
libremente como un deber.
Los tres Pinos y los tres Robles:
"Pino: árbol fagáceo o cupulífero de tronco grueso y grandes
ramas, hojas perennes de margen lobulado, flores en amentos axilares
y por frutas bellotas pedunculadas amargas; su madera es dura y
compacta, muy apreciada en construcciones".
"Los tres pinos y los tres robles significan la riqueza de
nuestra flora, la fertilidad del suelo, la bondad de nuestro clima y
la abundancia de lluvias".
Ponen de manifiesto, además, que los bosques constituyen una de las
principales fuentes de riqueza del país y que, por haber sido la
naturaleza pródiga en ese aspecto, no debemos destruir nuestros árboles
sin razón y sin sentido, sino que su explotación debe estar
condicionada a que se repongan proporcionalmente con el esfuerzo
humano, para que sean una riqueza inagotable.
Por acuerdo número 429 emitido el 14 de mayo de 1928 por el
Presidente de la República, Dr. Miguel Paz Baraona, se declaró al
pino como el árbol nacional de Honduras. Se consideró, entre otras
razones para ello, la de que es "el ejemplo de la Flora
Nacional que más contacto tiene con los hondureños en toda la
extensión del país, por su abundancia característica y por las múltiples
formas en que se aprovechen sus productos".
Los cuernos de la abundancia
"Cuernos: Protuberancia ósea de forma variada generalmente cónica
y puntiaguda que poseen algunos mamíferos en la región frontal, y
que les sirve de defensa".
Los griegos y los romanos veneraban una deidad mitológica, que
significaba la abundancia y la representaban por una mujer que
sostenía el llamado, precisamente, cuerno de la abundancia, repleto
de flores y de frutos.
Si en alguna forma se ha conservado en nuestro escudo la deidad de
los griegos y de los romanos, es para revelarnos que la abundancia
en todos los aspectos de nuestra actividad no puede ser otra cosa
que el resultado de nuestro propio esfuerzo.
Los cuernos de la abundancia, son una figura alegórica, contraria a
lo que resulta ser nuestra realidad actual, ya que Honduras es un país
sumamente pobre. Los hondureños vivimos cargados de limitaciones y
estrecheces económicas. Nos afectan, seria y profundamente,
desajustes e injusticias sociales. Nuestra capacidad de producción,
tanto en cantidad como en calidad, no alcanza ni para cubrir las
necesidades internas de consumo, mucho menos que nos sea permitido
proyectarnos en forma pujante y fecunda ante los complicados y
exigentes requerimientos del comercio internacional. El crimen,
execrable en todas de sus deplorables manifestaciones, acaba con
vidas humanas de inocentes y destruye bienes materiales valiosos,
sin que haya poder capaz de contrarrestarlo. La corrupción, que
parece ser bien recibida y descaradamente practicada en todos los
niveles de la vida del país, exhibe su macabra figura, burlándose,
irónicamente, de aquellas almas ingenuas que claman contra su
impunidad.
Pese a esas dolorosas realidades, no hay que aceptarlas como si
fueran males irremediables. Al contrario, hay que colaborar con todo
esfuerzo redentor que se realice, tanto proveniente de gobernantes
como de gobernados, ya que todos somos solidariamente responsables
del destino superior de Honduras el cual tendrá que producir
invaluables efectos beneficiosos, siempre que en el trayecto de las
realizaciones encadenadas hacia metas previstas, no se atraviesen
como comportamientos propios de nuestro medio, las incompresiones
irrazonables, los egoísmos frustrantes, los abusos deshonestos y
las apatías degradantes que siempre, lamentablemente, ha tenido la
característica de ser solícitos y gratuitos aliados de nuestro
atraso, en todos los órdenes el progreso humano.
La Aljaba llena de Flechas
La aljaba simboliza armas que usaron nuestros aborígenes contra los
conquistadores para defender sus dioses y sus lares, y su
incorporación en calidad de ciudadanos a la vida de la República.
Los hondureños somos, por naturaleza, amantes de la paz; pero ello
no nos inhibe para que estemos preparados para repeler, en cualquier
momento, agresiones o abusos que pongan en peligro nuestra dignidad
de nación libre y soberana.
Lo anterior, no quiere decir que la guerra sea una afición
dominante. Al contrario, debe ser tenida como el último recurso
inexorable, sabedores de que trae consigo muchas atrocidades. Por
eso es que debemos, por sobre cualesquiera otras consideraciones,
amar la paz y aborrecer la guerra, con la misma intensidad con que
amamos el bien y aborrecemos el mal.
El Escudo de Armas de Honduras fue decretado por la Asamblea
Nacional Constituyente el 3 de octubre de 1825 y ratificada el 1 de
febrero de 1866 en la Administración del General José María
Medina.
EVOLUCIÓN DEL
ESCUDO NACIONAL

Escudo de Armas de la Provincia de Honduras- Carlos I

Escudo de Honduras que aparece en un
catalogo filatélico editado en el año de 1886.

Contramarca usada en la moneda columnaria,
símbolo precursor del Escudo de Armas de Honduras.

Escudo de Armas de las Provincias de Centro
América decretado por la Asamblea Nacional Constituyente de Centro
América, el 21 de agosto de 1839.

Escudo de la República Federal de Centro
América colocado en la fachada occidental del monumento erigido al general Francisco
Morazán en la plaza principal de Tegucigalpa.

Características del anverso de la moneda de
plata que recoge lo dispuesto en el articulo 3º del decreto de la Asamblea Nacional
Constituyente emitido el 19 de marzo de 1824.

Características de la moneda provisional
autorizada el 15 de noviembre de 1824 por la Asamblea Nacional Constituyente del Estado de
Honduras

Dibujo del Escudo Nacional interpretando el
articulo 1º del decreto de la Asamblea Constituyente del Estado de
Honduras, dictado el 3 de octubre de 1825.

Escudo del Estado de Honduras que aparece como
ilustración del primer anuario estadístico correspondiente al año 1889,
Documento preparado por el Doctor Antonio R. Vallejo, Director General de Estadística.

Dibujo de la interpretación del Escudo de
Honduras decretado el 3 de Octubre de 1825 conforme la descripción que
aparece en la página 25 del Boletín de la Biblioteca y archivo nacionales de la República de Honduras del 31 de Octubre de 1943, No.6
año III, sección Escudo de Armas del artículo "Símbolos de la
Patria" escrito por el profesor Perfecto H. Bobadilla y que forma
parte de la obra: Reseña Histórica, Geográfica, Económica y Social del Municipio de
Yuscarán, por Carlos A. Vallecillo. (Inédito). Carece de la aljaba y de
los árboles laterales de la cordillera de montañas de la base y cambia los dos castillos
por dos estrellas.

Representación del Escudo Nacional conforme la
tradición que data del 26 de Octubre de 1838. Conserva los castillos y la
escuadra del Escudo decretado el 3 de octubre de 1825. Carece de la aljaba y los árboles
laterales de la cordillera de montañas de la base. Cambia la leyenda
"Estado de Honduras de la federación del centro" por "República de
Honduras, Libre, Soberana e Independiente. 15 de Septiembre de 1821".

Escudo Nacional conforme la tradición que data
del 26 de octubre de 1838. Conserva los castillos y la escuadra. Carece de aljaba. Y de la
cuña. Hace aparecer los arboles a ambos lados del ovalo que contiene la
leyenda cambiada, la casita, la palmera y el cactus. Las cornucopias están atadas por
medio de una cinta larga anudada por el centro.

Anverso de la moneda
provisional del Estado de Honduras aprobada en 1832.

Moneda
provisional de cobre del estado de Honduras acuñada en
Inglaterra en 1862.

Anverso de la moneda acuñada en 1869 y que
comenzó a circular en 1870.
Se compone de un escudo simplificado y de una alegoría que abarca la mayor parte
del espacio útil.

Moneda de níquel de la República de Honduras
acuñada en 1870 como segunda parte del contrato celebrado en París el 25 de febrero de
1869, entre los representantes del Gobierno de Honduras señores Víctor
Herran y Carlos Gutiérrez y los señores Dreyfus, Schellar y Cía.

Escudo de Armas de la República de Honduras.
Nota.- Este Escudo de Armas es utilizado por las Fuerzas Armadas de Honduras en toda su
documentación oficial, pero hasta esta fecha nos ha encontrado el
documento que legalice su uso.

Anverso de la moneda que por acuerdo de fecha
20 de junio del 1879 fue acuñada
ese mismo año con el troquel del año 1871 no utilizado en su oportunidad porque
había sido incautado por el Gobierno de la República de El Salvador. El Troquel fue
grabado por el Señor William H. Key.

Anverso de la moneda acuñada
en 1881 usando el troquel
elaborado en Guatemala por el Señor Juan Bautista Frener.

Anverso de la moneda acuñada en 1883 igual al
de la moneda de 1881 con la introducción de algunos cambios. El troquel
fue elaborado por el mismo Juan Bautista Frener.

Escudo de la República de Honduras grabado en
la moneda de veinte pesos acuñada en 1897. Con estas mismas características fueron
acuñadas las monedas de 10, 5 y 1 pesos respectivamente. Las monedas de la
denominación de 5 y 1 pesos fueron acuñadas en 1902.

Moneda de un lempira acuñada en 1932 por medio
del National City Bank of New York, en el cuño de los Estados Unidos de América en
Filadelfia, conforme a lo dispuesto en el decreto legislativo No.114 del 9 de marzo de
1932.

Escudo de la
República de Honduras que aparece como ilustración del
primer anuario estadístico correspondiente al año 1889
preparado por el Doctor Antonio R. Vallejo Director
General de Estadística.

Escudo de la
República de Honduras que aparece en la portada del
folleto denominado "Decretos de la Asamblea Nacional
Constituyente
y del Congreso Nacional Legislativo. 1924", Publicado en
1925.
Nota.-
Corona el escudo un dibujo que se asemeja a un
incensario. Carece de lazo. Solamente expone dos
elementos como herramientas y hace aparecer una casita,
una palmera y un cactus.

Escudo de la República de Honduras esculpido
en piedra de cantera color rosado colocado en el frontispicio de la rotonda de casa
presidencial. Nótese que no tiene la fecha de la independencia ni el lema de libre,
soberana e independiente. Carece de la aljaba y la cuña y solo se hace
aparecer una bocamina. En cambio, se le agrega una casita y una palmera.

Escudo de la República Libre de Honduras que
aparece en la portada de la obra del Dr. Antonio R. Vallejo, Director General de
Estadística denominada Censo General de la República de Honduras levantado el 15 de
junio de 1887 y publicado en 1888.

Escudo de la República Libre Soberana de
Honduras que aparece en el folleto denominado "leyes Militares
1881-1904" publicadas en 1904.
Nota.-
Exhibe seis plumas sobre el lazo que une las cornucopias, lo mismo que seis
banderas laterales: tres a cada lado. No aparece en él la cordillera de montañas.

Actual Escudo Nacional de Honduras
Conforme al Decreto No. 16 del 10 de Enero de 1935 y al párrafo segundo del artículo
11 de la Constitución de la República dictada por Decreto No.20 del 3 de
Junio de 1965, ambos decretos ya fueron derogados.
Nota.- El Triángulo aparece sustituido por la cara de una pirámide y se hace notar un
cielo que no estaba especificado en los decretos aludidos.
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