Inicio        Símbolos Nacionales       Héroes y Próceres     InvesTIGO         Arte        Contactos
 

 

 

 
 
 
 

 

 
 
 
 



 

 

I.- Naco

wpe2A.jpg (5983 bytes)El Valle de Naco, ubicado en la región occidental de Honduras, aproximadamente a unos 50 Km de San Pedro Sula, es una zona muy rica en recursos arqueológicos. Por sus fronteras geográficas, Naco fue el centro de un complejo desarrollo sociopolítico y económico en la prehistoria de nuestro país. La convergencia de rutas comerciales en Naco estímulo el intercambio entre grupos étnicos de diverso origen como también la difusión de estilos en cerámica y escultura.
Las investigaciones en el Valle de Naco han brindado una serie de hallazgos muy importantes y necesarios para entender la prehistoria de esta zona y, por lo tanto, de Honduras. Como primer resultado se han identificado e inventariado más de 400 sitios jerarquizados en las diferentes categorías que maneja el Instituto Hondureño de Antropología e Historia de acuerdo al tipo, forma y función de la estructura.
El sitio La Sierra, es un centro complejo catalogado como un sitio primario de producción y habitacional de los más grandes del Valle de Sula, durante el Clásico Tardío (600-900 d.C.) contiene 468 estructuras agrupadas alrededor de 37 plataformas monumentales comprendiendo el corazón o núcleo de la arquitectura, cubriendo unos 0.7 Km2.
La riqueza arqueológica del Valle de Naco, deriva en sitios con remanentes o restos arqueológicos desde el Preclásico Medio (800-400 a.C.) hasta depósitos que datan al momento del contacto, en el siglo XVI después de Cristo.
Los estudios arqueológicos, más las evidencias lingüísticas, etnográficas e históricas indican que la región fue parte de la frontera oriental de Mesoamérica. Debido a la posición geográfica del Valle de Naco y la formación de extensas redes de intercambio comercial terrestre y marítimas ligaban y relacionaban a la región con los centros mayas al norte y al oeste con las poblaciones no mayas. Otras investigaciones han descubierto que el sitio de Naco, lo que es hoy el pueblo de Naco; a la llegada de los españoles, existía una comunidad grande y próspera. El Adelantado Francisco Montejo reporta una población de 10,000 indios y el Capitan Hernán Cortés en su Quinta Carta de Relación señala la existencia de 2,000 casas.

Es reconocido por su importancia en el tráfico comercial prehispanico.Se encuentra ubicado en el valle de Sula. Yumbe, el primer hondureño que estableció contacto con los españoles, julio de 1502, en la Isla de Guanaja traía productos del área comercial de Naco. Su población se estima en aproximadamente 10,000 habitantes. Fue un centro comercial y posiblemente cabecera de una gran provincia. Su arquitectura especializada evidencia zonas especificas para asuntos políticos- religiosos y asentamientos satélites de pobladores dedicados a la actividad comercial. Ubicado en la parte noreste de Honduras.Se inscribe su tendencia cultural en la influencia maya-mexicanizada. Su cerámica y trabajos en obsidiana reflejan esa tendencia. Llegó a ser un centro cívico con plataformas de 3 metros de alturas y fachas de piedras.


La Sierra:
La Sierra es el sitio más grande, mejor investigado y muy bien conservado en el Valle. Se asienta en una proporción de más de 100 hectáreas de terreno, sus 400 montículos que lo conforman presentan una considerable variación en tamaño, forma, técnicas de formación y disposición. Las formas de su terreno o paisajes naturales influyen mucho en la conformación y distribución de las mismas estructuras. En el sector central del sitio, se ubican las estructuras más grandes, mejor elaboradas y terminadas, incluyendo edificios públicos con arquitectura de piedra labrada o canteada. Se observan estructuras para diversas funciones, como habitacionales, ceremoniales y talleres con hornos para la manufactura y producción de cerámicas u otro material de uso doméstico, construidos en forma secuencial. Se han encontrado plataformas revestidas de tiestos de vasijas o de fragmentos de cerámica, con una altura no mayor de dos metros, estas plataformas servían de base a estructuras simples de construcción de bahareque y caña brava, dando paso a la formación de estructuras domésticas.
Excavaciones más intensivas en conjunto produjeron una muestra grande de restos de cerámicas, lítica y otros.

El análisis de todo este material representa exclusivamente al período Clásico Tardío, o sea, que la gran cantidad de tiestos recolectados en La Sierra, más de 100 mil, revelan que la primera ocupación pertenece a este período.

Los artefactos cerámicas de La Sierra son de gran variedad, formas, acabados de superficie, decoración. Predomina la vasija común de uso doméstico (ollas), produciendo también candeleros, incensarios, platos, etc. También se encuentran vasijas decoradas geométricamente con figuras zoomorfas policromadas, vasos cilíndricos, dominando la cerámica monocroma la que generalmente es de uso doméstico.

En resumen las investigaciones arqueológicas en La Sierra se han centrado a elementos arquitectónicos en el sector central para entender el patrón de asentamiento utilizado en la época prehispánica en esta región del país. Dada la importancia del valle, el Instituto Hondureño de Antropología e Historia diseñó una estrategia de investigaciones a través de intensos programas arqueológicos desde 1975 en coordinación con la Universidad de Cornell de New York y con el departamento de Antropología del Kenyon College de Gambier, Ohio, hasta el año de 1996.

 

©2006 Zeyfer Sistemas de Información Cultural