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Feminismo y Género

 

HISTORIA DE LA ORGANIZACIÓN DE LA MUJER HONDUREÑA.

La primera organización de mujeres fue "La Sociedad Cultural Femenina", fundada el 24 de octubre de 1923. Sus objetivos eran promover la educación de adultos, desarrollar hábitos de higiene y actividades culturales.
En 1934 surgió un movimiento de mujeres en favor de la igualdad de derechos políticos entre hombre y mujer, pero no tuvo mayor impacto por las condiciones políticas del período. En julio de 1944 un movimiento de mujeres se lanzó a pedir la renuncia del Presidente Tiburcio Carias Andino. En las ciudades de Tegucigalpa y San Pedro Sula se organizaron para desfilar por las principales calles exigiendo un cambio de gobierno. La postguerra creó las condiciones políticas para el ascenso de nuevos protagonistas sociales como los obreros y campesinos. En 1947, nuevamente un movimiento de mujeres pidió la renuncia del gobierno de Carias Andino. En la administración de Manuel Gálvez (1949-1954), Honduras suscribió un acuerdo de cooperación con el gobierno de Estados Unidos de América en 1952 y se organizó el Servicio Técnico de Cooperación Agrícola. Dentro de sus objetivos estaba el de organizar los Club 4-S y clubes de amas de casa, atendidos por educadores del hogar. La política promocional no alcanzó en algunos sitios el éxito deseado, sin embargo, motivó las formas de organización de la mujer tanto en la ciudad como en el campo. La Federación de Asociaciones Femeninas de Honduras (FAFH) recibió su personería en 1954 como el organismo representativo de la mujer hondureña. Durante la administración del gobierno provisional de Julio Lozano Díaz se impulsó el reconocimiento de los derechos políticos de la mujer. Durante la huelga de mayo-julio de 1954 la participación de la mujer fue beligerante. Varias mujeres se integraron a los comités de huelga y a la organización de la ayuda externa para soportar la huelga fue decisiva. Los comités femeninos, adscritos a la secretaria general de los sindicatos bananeros, contribuyeron ha sostener el movimiento huelguístico. Esa experiencia fue importante para la incorporación de la mujer en las tareas de organización y un ejemplo para las demás mujeres hondureñas.

En 1965 se creó la Comisión Interamericana de Mujeres, sección de Honduras, que funcionó adscrita al Ministerio de Relaciones Exteriores. Su objetivo era trabajar para obtener el reconocimiento de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales de la mujer.

En 1967, la Iglesia Católica, a través de Cáritas, promovió la organización de los llamados Clubes de Amas del Hogar como una respuesta para desarrollar proyectos de educación para el hogar y motivar la evangelización. El resultado del programa nacional de promoción y orientación fue lograr incorporar a la mujer a las tareas de lucha por la tierra. La UNC, fundada en la ciudad de Choluteca en 1969, recogió la experiencia del trabajo en la organización de mujeres. Las primeras organizaciones de mujeres campesinas tuvieron como base la UNC. En abril de 1977 se constituyó la Federación Hondureña de Mujeres Campesinas. En 1982, se fundó la Asociación Nacional de Mujeres Campesinas con bases de la ANACH y, en junio de 1985, se fundó el Consejo para el Desarrollo Integral de la Mujer Campesina

El proceso histórico de participación de la mujer esta íntimamente ligado al nivel de educación y de vinculación laboral que se alcance en un momento determinado. En los primeros años de la década de los 70, surgió La Alianza de Mujeres Hondureñas para reivindicar los derechos de las mujeres y coadyuvar al proceso de desarrollo socioeconómico nacional. Estuvo vinculada a sindicatos, patronatos y al movimiento estudiantil. Sus áreas de trabajo fueron las ciudades de Tegucigalpa, Comayagüela y San Pedro Sula. El conflicto social en Centroamérica de los años 80 contribuyó de manera decisiva al mayor grado de participación y educación política de la mujer y brindó las condiciones para reclamar un papel beligerante con una plataforma propia de sus derechos. Los movimientos sociales de los 80 encontró en el papel de la mujer un aspecto de una lucha integral en favor de un proyecto político con amplia participación ciudadana. La guerra civil en Nicaragua y El Salvador, con apoyo y solidaridad en Honduras, trajo como consecuencia que Honduras se involucrara en el conflicto regional. Una política represiva del gobierno hondureño contra las organizaciones populares, fue el producto de la Doctrina de Seguridad Nacional, factor que explica la conducta de irrespeto a los derechos fundamentales del ser humano en el período de 1981 a 1985. Se produjeron en esos años más de 180 casos de hondureños desaparecidos por su participación política. Para reclamar una respuesta a esa política represiva, se organizó El Comité de Familiares de Detenidos y Desaparecidos en Honduras (COFADEH), en noviembre de 1982.
Sin embargo, la organización feminista con un perfil más claro de promoción y vigencia de los derechos de la mujer hondureña es El Comité Hondureño de Mujeres por la Paz "Visitación Padilla", fundado en 1984. Para 1986, se creó La Liga de Mujeres Patriotas para desarrollar campañas de promoción y educación política de la mujer. La Liga de Mujeres Patrióticas se convirtió en 1989 en la Coordinadora para el Desarrollo de la Mujer Hondureña con los objetivos de incorporar a la mujer en la defensa de la soberanía nacional, organizarla en áreas urbanas y barrios pobres para luchar por la igualdad, la generación de empleo para la mujer pobladora y la Constitución de una plataforma de lucha reivindicativa. Su alcance geográfico se da en el Distrito Central y en San Pedro Sula.
En mayo de 1996, se celebró el Primer Congreso Arquidiocesano de la Mujer Católica, que propusieron reforzar las áreas de organización, educación, formación, asistencia y comunicación.
La lucha de las mujeres hondureñas y sus organizaciones se ha centrado en exigir una mayor participación en los cuadros de dirección del país y formular reformas jurídicas que promuevan, protejan e incentiven a la mujer en sus derechos reproductivos y sociales. Reformas a las leyes discriminatorias y la Ley contra la Violencia Doméstica son una muestra de la lucha de las mujeres hondureñas.

Existen dos ONG que brindan un apoyo sostenido a la mujer; éstas son el Centro de Estudios de la Mujer y el Centro de Derechos de la Mujer que tienen como área de influencia todo el territorio nacional.

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