José
Cecilio Díaz del Valle
-

Escudo de Valle de Asturias.
-

Nació en la Villa de Xeres de la Choluteca el 22
de noviembre de 1777. Sus padres, José Antonio Díaz
del Valle y Ana Gertrudis Díaz.Su familia se domicilia
a Guatemala en 1786 donde estudió en la escuela
de Belén y en el colegio Tridentino en 1786.Ingresó
a la Universidad de San Carlos Borromeo en 1790.
Graduado de Bachiller en Filosofía, en diciembre
1794. Bachiller en Leyes y Cánones, en julio 1799.Se
recibió de Abogado ante al Audiencia de Guatemala
y se incorporó en la matrícula de Abogados del Reino
en 1803.
Publicó su Instrucción sobre la plaga de la
langosta; medios de exterminarla, o de disminuir sus
efectos; y de precaver la escasez de comestibles en el
año de 1804.Fue nombrado diputado interino de la
Comisión Gubernativa de Consolidación y Defensor de
los bienes de Obras Pías, en mayo 20 de 1805 y fue
nombrado Censor de la Gazeta de Guatemala el 6 de
noviembre de 1805.Nombrado Asesor del Consulado de
Comercio de Guatemala en febrero de 1806.Nombrado
Fiscal del Juzgado de los Reales Cuerpos de Artillería
e Ingeniería en marzo 9 de 1807.
Su padre, don José Antonio Díaz del Valle, muere en
1808.
Nombrado Abogado del Convento de Santo Domingo para la
ciudad y la Provincia de la Orden en enero de
1808.Electo Diputado vocal de la Junta Central y
Secretariado de la Junta Preparatoria en abril de
1809. Abogado asesor de los anteriores cuerpos y en
los juzgados ordinarios de la ciudad en abril 26 de
1809. Se restableció la Sociedad Económica de
Guatemala. Valle se inscribe como miembro, el 19 de
enero de1811 .Cesa como Asesor del Consulado de
Guatemala en marzo 14 de 1811.Nombrado Regente de la Cátedra
de Economía Política en la Sociedad Económica de
Guatemala el 4 de febrero de 1812. Asume la Cátedra
de Filosofía en la Universidad de San Carlos.Habló
sobre la Economía Política en la Junta General de la
Sociedad Económica de Amantes de Guatemala. Se le
nombró regente de la nueva Cátedra de Economía Política
en la Sociedad Económica de Guatemala en septiembre
de 1812.
Contrae matrimonio con Josefa Valero Morales, nativa
de Comayagua el 12 de octubre de 1812.
Nombrado Auditor de Guerra del Ejercito de Guatemala
en mayo de 1813. Designado Juez de Honor del Ejercito
en junio de 1813.Abogado Asesor de la Renta de Tabacos
en agosto de 1813. el 27 de agosto de 1813 el
Ayuntamiento de Guatemala tomó medidas en vista de
las denuncias sobre un plan para perpetuar en el mando
al capitán general Bustamante, "habiendo sido el
principal agente de esta intriga, el Licenciado don
José Cecilio del Valle, valido de sus relaciones y
correspondencias en muchos lugares de los
partidos".Cesó en el cargo de Abogado en la
Comisión de Obras Pías, en 1814
Nació su primera hija, María Dolores el 14 de marzo
de 1814
José Antonio de Liendo y Goicoechea, maestro
predilecto de Valle, murió en Guatemala el 29 de
julio de 1814. Lee el " Elogio Fúnebre " a
Liendo y Goicochea el 7 de agosto de 1814.
El memorial dirigido a Fernando VII, solicita se le
conceda "en España la colocación que fuese de
su real agrado para vivir en países más análogos a
mi carácter y menos expuestos a compromisos" el
3 de noviembre de 1814.Publicó el primer número del
periódico de la Sociedad Económica de Guatemala en
mayo de 1815. Fue nombrado Fiscal interino de la
Audiencia en enero de 1817.
Nació su
segunda hija, María Josefa el 29 de marzo de 1817.
Concluye como Fiscal Interino el expediente
"Sobre fomentar la Agricultura, la Industria y el
Comercio", mediante gestión del Real Tribunal
del Consulado el 6 de noviembre de 1817.
Nació su único hijo Bernardo el 1 de agosto de 1820.
Publica el prospecto de El Amigo de la Patria el 6 de
octubre de 1820 Sale el Primer número de " El
Amigo de la Patria" el 16 de octubre de
1820.Electo Alcalde de Guatemala, el 3 dedDiciembre de
1820. Toma posesión del cargo de Alcalde de la Ciudad
el 2 de enero de 1821.Electo miembro de la Diputación
Provincial en marzo de 1821.Obtiene el nombramiento
real de nuevo Auditor de Guerra en mayo 1821. Renuncia
como Alcalde. Se nombra al Doctor Mariano Larrave como
Alcalde Primero Mayor.
Redacta el Acta de la Independencia de Centroamérica
del antiguo Reino de Guatemala e integra la Junta
Provisional Consultiva, en representación de
Choluteca el 15 de septiembre de 1821
La Junta Gubernativa de Guatemala declara la Anexión
a México el 22 de enero de 1822. Emite voto
particular para que la posteridad le hiciese
justicia.Es electo diputado ante el Congreso de México
por Tegucigalpa el 7 de marzo de 1822.Compra la
Hacienda de la Concepción el 30 de abri de 1822, por
10,000 pesos.Sale de Guatemala a integrar el Congreso
de México el 7 de mayo de 1822.Llega a la Ciudad de México
el 28 de mayo de 1822.Se integra al Congreso de México
el 3 deaAgosto. Electo Vicepresidente del Congreso el
24 de agosto.Detenido y recluido en el Convento de la
Merced y trasladado al Convento de Santo Domingo en México
el 27 de agosto de 1822.Liberado de Prisión y fue
nombrado Secretario en los despachos de Relaciones
Exteriores en el Gobierno de Iturbide el 22 de febrero
de 1823. Nombrado como Ministro en el Despacho de
Justicia y Negocios Eclesiásticos el 2 de abril de
1823.
Reintegrado al Congreso solicita la anulación de la
Anexión a México el 22 de abril de 1823.
Nombrado miembro de la Comisión para fijar las bases
de la Constitución de la República Mexicana.En
octubre de 1823 es reconocido por su contribución a
la separación de México.
Sale de Ciudad de México rumbo a Guatemala en
noviembre de 1823. Llega a Ciudad Guatemala el 28 de
enero de 1824. Fue juramentado como Miembro del Poder
Ejecutivo y dirige la Gaceta del Gobierno Supremo de
Guatemala.
Entra en vigencia la Constitución Federal de las Repúblicas
de Centro América el 22 de noviembre de 1824. Circula
el primer número del Redactor General el 12 de abril
de 1825.Elección de Manuel José Arce como Presidente
de la República Federal del Centro de América, el 21
de abril de 1825, con el voto de José Cecilio del
Valle.Pública el " Manifiesto a la Nación
Guatemalana", donde explica que es víctima de
fraude electoral que lo priva de la presidencia de la
Federación el 20 de mayo de 1825.Emite dictamen sobre
la cuestión de Chiapas propuesta por Mariano Gálvez
el 16 de abril de 1826. Electo socio correspondiente
de la sociedad para la instrucción elemental de París
en junio de 1826. El 3 de mayo de 1827 se cuestiona
sobre la situación del conflicto de la Federación y
la guerra El Salvador-Guatemala. ¿Se terminará esto?
Anuncia tener redactado un escrito sobre la pena de
muerte el 3 de septiembre de 1828. Pública Memoria
sobre la Educación el 21 de Junio de 1829. Es electo
Diputado y renuncia.Derrotado en la elección para
presidente de la República Federal frente al General
Francisco Morazán por 202 votos contra 103 en junio
de 1829.
Es nombrado director de la Sociedad Económica de
Amigos del Estado de Guatemala, el 15 de diciembre de
1829. Pública el periódico de la Sociedad el 1 de
abril de 1830.El 16 de Septiembre de 1830 toma posesión
el General Francisco Morazán. Electo Diputado al
Congreso Federal, en 1831. Renuncia al nombramiento de
Ministro Plenipotenciario de la República Federal
ante Francia el 12 de marzo de 1831. El 4 de noviembre
de 1831 no acepta la Presidencia de la Corte Suprema
de Justicia y como Vicepresidente pero tampoco lo
acepta. Diserta sobre "Las Matemáticas en su
relaciones con la prosperidad de los Estados". Pública
Memoria sobre el abasto de la Carne el 29 de Octubre
de 1832. Nuevamente es electo Vicepresidente de la República
Federal, pero no acepta el cargo en 1832. Se le elige
miembro de L´ Academia d´ Industrie Agricole et
Manufacturies de París, en junio de 1833.Se traslada
a su hacienda La Concepción en diciembre de 1833.
En 1834, la Asamblea Legislativa tiene los votos
necesarios para declarar a José Cecilio Díaz del
Valle Díaz del Valle, Presidente de la República
Federal de Centro América.
Fallece el 2 de marzo de 1834 en el Corral de Piedra,
camino a Ciudad Guatemala. Sus restos descansan en el
Cementerio General de Guatemala.
La Muerte del Sabio José Cecilio del Valle
- por el Dr. Alfredo León Gómez
Especialistas en Cardiología, Hospital
"La Policlínica".
Uno de los capítulos más interesantes desde el punto
de vista de la medicina, en la vida de los grandes
hombres de la América Central, lo constituye la
muerte del Sabio José Cecilio del Valle, el pensador
más sólido y acrisolado que han producido los
países ístmicos en toda su historia. Un verdadero
adalid de la intelectualidad en los albores de la
Patria Grande, alcanzó las posiciones más altas
dentro del medio, llegando a ser electo presidente
de Centro América en 1834, cargo que no pudo ejercer
al sorprenderle la muerte el dos de marzo de ese
año.
Deseamos hacer un comentario analítico desde el
punto de vista del diagnóstico retrospectivo, a fin
de determinar hasta donde sea posible el origen y
las causas de la muerte del Sabio Valle, hecho
ocurrido cuando esperaba tomar posesión de la
primera magistratura de la nación centroamericana.
Don José del Valle acostumbraba visitar su hacienda
La Concepción situada a dieciocho leguas de la
Ciudad de Guatemala donde por lo regular permanecía
desde el mes de diciembre hasta los primeros meses
del año entrante. Las elecciones ya se habían
realizado pero faltaba recoger todos los resultados
electorales para hacer la decisión definitiva, lo
que tendría lugar en junio de 1834. El Sabio
falleció antes y nunca supo que había ganado las
elecciones. Su muerte dio lugar a la continuación
del General Morazán en el poder.
Para analizar la muerte del prócer nos basamos en
los testimonios escritos de su hijo don José
Bernardo Valle quien los escribió en 1878 a
pedimento del poeta cubano José Joaquín Palma, quien
a su vez estuviera fuerte- mente vinculado al Doctor
Marco Aurelio Soto y al Doctor Ramón Rosa, este
último el principal biógrafo del Sabio.
Citamos al Dr. Rosa en la descripción de la muerte
de Valle: "El 22 de febrero a las cinco de la tarde
fue repentinamente atacado de fuerte fatiga con
hervor en el pecho, mal del que nunca había padecido
y que era de gravísimo carácter, porque casi le
impedía la respiración y podía producir una asfixia.
En fuerza de los solícitos cuidados de la familia,
Valle tuvo algún alivio, pero la enfermedad
continuaba. El presbítero Mariano Borjas, capellán
de la familia, fue a Guatemala en busca del Dr.
Quirino Flores, médico de la casa. Flores llegó a la
Concepción el día 25 y en el acto oyó del paciente
la relación de sus padecimientos, y de la familia,
las noticias relativas a las medicinas que se le
habían aplicado.
Dr. Flores no dio a la enfermedad de Valle la
importancia que tenía. Aplicóle algunos calmantes
que no produjeron el resultado apetecido. A pesar de
esto, y de los encarecidos ruegos, y de la
consternación, y de las lágrimas de la angustiada
familia, partió de la hacienda el día siguiente,
dirigiéndose a Sonsonate, en donde lo esperaban
asuntos importantes del Senado, del cual era
individuo.
Por aquel tiempo las autoridades federales residían
en el Estado de El Salvador". Durante el mes de
enero anterior el Sabio Valle había estado bien de
salud. Ya en febrero comenzó a quejarse de fatiga
acentuada; el 22 se produjo un episodio severo de
disnea con sensación de asfixia y angustia, lo cual
obligó a solicitar los servicios del Dr. Flores. La
descripción de los síntomas anteriores corresponde
evidentemente a una insuficiencia ventricular
izquierda aguda, desencadenada posiblemente por un
infarto de miocardio. La presencia de este cuadro en
un hombre de 56 años, en quien no hay historia
clínica de enfermedad reumática, hipertensiva, de
asma o de un proceso bronquial crónico, hacen del
infarto un diagnóstico casi patognomónico.
Es evidente que el Dr. Quirino Flores no arribó a un
diagnóstico preciso, y no podía haberlo hecho porque
para hacerlo era necesario tomar un
electrocardiograma, aparato que fue inventado
alrededor de 70 años después, o sea a comienzos del
presente siglo. Y sí no arribó a un diagnóstico
clínico fue también porque la descripción del cuadro
sintomatológico del infarto no fue reconocida sino
hasta en 1912 por Herrick en Chicago. La medicina de
1834, la que conocía el Dr.Flores, no contemplaba ni
los hallazgos electrocardiográficos, ni la
descripción magistral de Herrick, y mucho menos las
determinaciones enzimáticas que establecen con
firmeza la presunción diagnóstica de la oclusión
coronaria.
Y si el Dr. Flores no podía con seguridad sentar un
diagnóstico, mucho menos podía elaborar un
pronóstico médico, que sigue siendo extremadamente
difícil aún en nuestros días, en que contamos con
tanto avance científico. En la enfermedad coronaria
los pronósticos son aún más intrincados y
escabrosos, dada la índole caprichosa y enigmática
del padecimiento. Por lo general es bastante
complicada la predicción en esta entidad clínica.
Continúa el Dr. Rosa en su biografía: "La familia de
Valle deseaba trasladarlo a Guatemala, y su deseo
fue secundado por el voto del Dr. Flores. El día
primero de marzo salió la familia de la hacienda,
conduciendo al enfermo en una camilla arreglada de
manera provisional. En la mañana llegaron a la
hacienda "El Jute", tres leguas distante de "La
Concepción". El enfermo sintióse muy aliviado, y en
la familia renacieron las más lisonjeras esperanzas.
Mas en la noche, inesperadamente, se agravó el mal
del enfermo, manifestándose, en particular, su
gravedad por un prolongado delirio. El sabio
delirante hablaba sin cesar de la Casa de Moneda y
del Jardín Botánico de México; después tomó por tema
su repugnancia para admitir la Presidencia de Centro
América, altísimo cargo para el que había sido
electo..."
El cuadro de insuficiencia cardíaca izquierda se
complicaba ahora con el delirio nocturno, con la
confusión, la desorientación y con trastornos
oníricos. Perturbaciones mentales e intelectuales
son frecuentes en los estados agudos de la
insuficiencia cardíaca, sobre todo cuando no se
recibe un tratamiento adecuado con digitálicos,
diuréticos y sedantes. La reducción del gasto
cardíaco trae aparejado una disminución de la
oxigenación cerebral y el consiguiente menoscabo del
aporte de glucosa, sodio, potasio y otros iones
fundamentales para el funcionamiento adecuado de la
célula nerviosa.
Luego el Dr. Rosa afirma lo siguiente: "Pasó el
delirio y vino una ligera calma; pero después, en la
madrugada, acometió al enfermo un nuevo ataque de
fatiga: Valle se asfixiaba. La familia, con
redoblados esfuerzos, logró calmarlo, y continuaron
su marcha para la hacienda "Corral de Piedra"
distante doce leguas de la capital de Guatemala.
Pero a media jornada, y a escode las diez de la
mañana del domingo dos de marzo, en medio de una de
las llanuras del camino, la camilla hizo alto: Valle
se moría; la enfermedad le asestaba su último golpe.
Tuvo tiempo de pedir los auxilios del confesor, y
dijo entre otras cosas a su capellán: "Padre,
conozco que estoy ya en el último período de mi
existencia, y necesito de los auxilios espirituales,
para devolver mi alma al creador que me la dio". La
consternada familia rodeaba la camilla.
Valle, ya para morir, faltóle el habla; pero aún
quedábale un resto de vida en sus ojos que se
apagaban..." Hacia las diez de la mañana, mientras
se conducían por un llano polvoriento y desolado,
bajo los rigores del sol y la temperatura, con
fuertes ventarrones propios de la estación y la
canícula, expuesto al resistero, falleció rodeado de
la familia y de los mozos de muías que lo
acompañaban. El cuadro clínico era dominado
por la disnea, la ortopnea, la fatiga, el delirio y
la opresión precordial, todo lo cual corresponde a
un edema pulmonar agudo, que no es más que la
insuficiencia cardíaca izquierda en grado extremo.
El origen de esta condición no puede ser otro que la
enfermedad isquémica coronaria y el infarto
miocárdico subsecuente.
Pensamos y somos de la opinión que la enfermedad
reumática del corazón puede excluirse con seguridad
ya que no se conoce que el Sabio Valle haya padecido
de alguna forma de reumatismo o de enfermedad
crónica cardíaca. De haberla tenido se habría
manifestado muchos años antes en la edad juvenil. La
enfermedad hipertensiva también puede excluirse
(aunque el esfigmomanómetro fue inventado en 1892
por Riva-Rocci) ya que la insuficiencia
izquierda de los hipertensos es de evolución gradual
y requiere varios años para su desarrollo. La
historia clínica puede también eliminar otros
padecimientos de curso crónico, como son el asma
bronquial, las bronquitis crónicas, el enfisema, la
tuberculosis y otras entidades que afectan el pulmón
y el árbol respiratorio. Así también se puede
excluir otras afecciones como la pericarditis aguda
y crónica, el derrame pericárdico, los derrames
pleurales y enfermedades del esófago, humorales y
otras de curso tórpido.
Desde un punto de vista puramente del diagnóstico
diferencial la causa de la muerte del Sabio Valle es
el infarto del miocardio complicado con
insuficiencia cardíaca izquierda, en su grado mayor,
el edema del pulmón. Hay varios hechos que hacen
pensar en esta condición y desechar otras
posibilidades: en primer lugar, Valle se encontraba
completamente bien en el mes de enero; en febrero
comenzó a sentir fatiga gradual que se acentuó hasta
llegar el 22 en que se complicó la situación.
Es un hecho bien establecido que uno' de los
síntomas premonitorios del infarto es la fatiga, que
rivaliza en frecuencia con el dolor precordial
anginoso; este último aparentemente no lo presentaba
el paciente. En segundo lugar, el deterioro súbito
de su estado general con disnea intensa, ortopnea,
de carácter gravísimo, que aparece en un hombre de
56 años, es fuertemente sugestivo de un infarto del
miocardio. Esta condición se prolongó por diez días
más hasta llegar a la muerte el 2 de marzo. El
cuadro clínico es el del edema del pulmón como
complicación a la trombosis coronaria.
Hay otros factores condicionantes de la enfermedad
coronaria isquémica que pueden identificarse en el
caso de la muerte del Sabio Valle. Estos factores
condicionantes son numerosos en esta afección, pero
hay algunos que tienen la mayor importancia y se
pueden determinar con claridad en el suceso que
comentamos:
La personalidad del Sabio Valle como primera
condición predisponente. Desde 1956 se conocen dos
tipos de personalidad, la llamada personalidad tipo
A, que se asocia frecuentemente a la aparición de la
enfermedad coronaria, y la tipo B en la cual la
afección es menos común. La primera, la tipo A se
caracteriza por conducta agresiva y obsesiva, por el
perfeccionismo, la presión del tiempo y del trabajo,
por la competitividad y la voluntad de lucha. Son
individuos altamente productivos, enérgicos y con
gran capacidad para alcanzar posiciones cimeras. A
veces la angustia, la frustración y la amargura
acompaña estas características psicológicas.
Es fácil comprender que la personalidad del Sabio
Valle está enmarcada dentro del tipo A y no en el
tipo B que tiene otras manifestaciones y en la cual
el infarto es poco común. Otro factor predisponente
que debemos incluir como contribuyente en la
enfermedad del Sabio Valle es la ansiedad y la
tensión emocional. Un ejemplo de ello es la renuncia
que hizo en 1826 del cargo de diputado al congreso
para el cual había sido designado por los
departamentos de Guatemala y Chiquimula. Dice así en
su renuncia que transcribimos en parte: "Ha sido
constante la voluntad de los pueblos de Guatemala y
Chiquimula en las diversas elecciones en que se han
servido distinguirme con sus sufragios. Yo estoy
penetrado de gratitud; y no cesaré de acreditarla
con mis pequeños servicios. Pero no puedo hacerlos
ahora al congreso donde soy llamado. Después de
trabajos continuados sin interrupción en México y en
esta ciudad desde el año de 1821, mi salud ha
sufrido el quebranto que era natural. Un diputado
digno de ser representante de los pueblos, debe
asistir todos los días a las sesiones de tres o más
horas, concurrir a comisiones de diversa clase,
meditar asuntos de distinta naturaleza, discutir
cuestiones delicadas, sostener debates acalorados, y
llenar la expectación de los pueblos que han fiado a
sus trabajos lo más sagrado de sus derechos. Yo
engañaría a la nación si me presentara al Congreso
como un hombre capaz de tamañas tareas. Hablo de
buena fe. No puedo fijar la atención en un asunto
por mucho tiempo. Los nervios empezaron a escocerme
desde que empecé a sufrir temperatura más fresca que
la de la hacienda de donde he venido... No he
rehusado jamás el trabajo para el que he sido
llamado... No lo permite mi salud... la
certificación que acompañó parece acreditarlo de
modo decisivo".
Al siguiente año se produjo otra renuncia para no
integrar el Congreso por motivos de salud. Es bueno
recordar también que rehusó en dos oportunidades el
nombramiento como representante en Londres y países
europeos, y en 1831 tampoco accedió a aceptar la
representación en París aduciendo sufrir de cólicos
nefríticos. Hay razones para comprender que el Sabio
Valle sufría de tensión emocional y que su salud
comenzó a resentirse desde 1826, ocho años antes del
infarto fatal. Hay que agregar que la nefrolitiasis
que sufría puede ser la manifestación de una gota,
enfermedad metabólica que frecuentemente acompaña a
las enfermedades de la coronaria.
El sedentarismo, o sea la falta de ejercicio también
contribuye como factor predisponente a la aparición
de la enfermedad coronaria. En el caso del Sabio
Valle es evidente que su trabajo de naturaleza
intelectual no le permitía mayor actividad física.
Los grandes caminadores sufren muy poco de esta
enfermedad, al contrario de los sedentarios que la
padecen con frecuencia. Otro factor predisponente
importante que existía en el caso del Sabio Valle es
el uso del tabaco. Hacía uso del cigarrillo y del
alcohol, aunque en cantidades moderadas. En una
carta que sus hermanas le enviaron desde Escuintla
en 1822 le dicen lo siguiente que es pertinente a lo
que afirmamos: "Te remitimos el frasco de
aguardiente, dos botellas de vino y los cigarros".
Uno de los factores más nocivos en el caso de la
enfermedad coronaria es el fumar cigarrillos. Se
presenta por lo general en personas nerviosas
activas, con personalidad impetuosa y luchadora como
es el caso del Sabio Valle. Es pues indudable
que el tabaquismo contribuyó a la aparición de la
enfermedad.
De lo anterior podemos concluir que el cuadro
clínico presentado por don José Cecilio del Valle
antes de su muerte, es el de un infarto del
miocardio, complicado por insuficiencia cardíaca
izquierda en su forma más grave que es el edema
agudo del pulmón. Esta entidad clínica se manifiesta
con factores predisponentes que estaban presentes en
este caso, como son la personalidad tipo A; la
tensión emocional y ansiedad; el sedentarismo y por
último el tabaquismo que está debidamente
demostrado. Todo ello es prueba de la enfermedad
coronaria que terminó con la vida del Sabio Valle, a
edad relativamente temprana.
Es así como en una calurosa mañana del primer
domingo del mes de marzo de 1834, en un camino
desierto, yermo e inhóspito, en donde se levantaban
enormes nubes de polvo, y en donde el sol calcinaba
con sus rayos la humanidad de los caminantes,
rodeado únicamente por su familia y los arrieros,
falleció el más grande pensador y erudito que hasta
la fecha ha nacido en Centro América: José Cecilio
del Valle, más conocido como el Sabio Valle, e hijo
predilecto de la Villa de Jerez de la Frontera de la
Choluteca y de mis Reales Tamarindos.
REFERENCIAS
1) Rosa, Ramón. Biografía de don José Cecilio del
Valle Tipografía Nacional. Tegucigalpa, D.C., 1914.
2) Cartas de José Cecilio del Valle. Prólogo de
Rafael Heliodoro Valle. Universidad Autónoma de
Honduras, 1963.
3) Meléndez, Carlos. José Cecilio del Valle, Sabio
Centroamericano, San José/ Costa Rica, 1985.
4) Oquelí, Ramón y Meléndez, Carlos. Escritos de
José Cecilio del Valle. Una Selección. Organización
de Estados Americanos, 1981.
5) Bumgartner, Louis E. José del Valle of Central
América. Duke University Fres. Durham, North
Caroline, E.U. A. 1963.
6) León Gómez, Alfredo. Diario Tiempo. San Pedro
Sula.2 de julio de 1977: "Como Murió el Sabio José
del Valle".
TOMADO DE REVISTA
MEDICA HONDUREÑA - VOL. 63 - No. 3 - 1995
SOÑABA EL ABAD DE SAN PEDRO;
Y YO TAMBIÉN SÉ SOÑAR
Por José Cecilio del Valle.
Guatemala, 23 de febrero de
1822.
En este texto, del 23 de
febrero de 1822 resume Valle su gran proyecto de
unidad americana. Coincidía con las ideas de Bolívar
y de Monteagudo, que por entonces era embajador del
Libertador en Centroamérica. El título alude a una
difundida obra del abate de Saint Pierre, escrita a
principios del siglo XVIII, en la que proponía la
formación de una federación europea.
LA AMÉRICA estaba dividida en
dos zonas contrarias entre sí, oscura la una como la
esclavitud, luminosa la otra como la libertad.
Nueva España, Guatemala, San
Salvador, Comayagua, León y Panamá formaban una
extensión inmensa de territorio sometido al Gobierno
español. El nuevo reino de Granada, Santa Fe,
Caracas, Buenos Aires y Chile, formaban un espacio
dilatado de tierra libre e independiente.
Si en el antiguo mundo los
países septentrionales eran el suelo de la libertad,
en el nuevo los australes fueron la tierra venturosa
donde brotó primero (a).
El Sur se cubría de sangre por
defender sus derechos; y el Norte mandaba millones
al Gobierno que intentaba sofocar aquellos derechos.
No hubo simultaneidad en la
causa justísima de nuestra independencia; esta falta
grave aumentó las fuerzas de España; entorpeció la
marcha de América y fue origen de males que llora el
amigo de los hombres.
La unidad de tiempo es en los
grandes planes la que multiplica la fuerza y asegura
el suceso; la que hace que dos tengan más poder que
un millón. Cien mil fuerzas obrando en períodos
distintos sólo obran como una. Diez fuerzas obrando
simultáneamente obran como diez.
No marchó la América con el
plan que exigía la magnitud de su causa. Lo que hace
derramar más lágrimas, lo que penetra más la
sensibilidad, lo que más horroriza a la naturaleza
en lo que vio en los países más hermoseados por
ella. Sangre y revoluciones son los sucesos que
refiere la historia; muerte y horrores son los
hechos de sus anales.
La pluma se resiste a
escribirlos; la memoria se niega a recordarlos…
Volvamos los ojos a lo futuro. Ya está proclamada la
independencia en casi toda la América; ya llegamos a
esa altura importante de nuestra marcha política; ya
es acorde en el punto primero la voluntad de los
americanos. Pero esta identidad de sentimiento no
produciría los efectos de que es capaz, si
continuaran aisladas las provincias de América sin
acercar sus relaciones, y apretar los vínculos que
deben unirlas.
Separadas unas de otras,
siendo colocadas en un mismo hemisferio, el mediodía
no existe para el Norte, y el Centro parece
extranjero para el Sur y el septentrión (b). El
reposo de las unas no es un bien para las otras: las
luces de aquéllas no son una felicidad para éstas.
Chile ignora el estado de Nueva España y Guatemala
no sabe la posición de Colombia.
La América se dilata por todas
las zonas, pero forma un solo continente. Los
americanos están diseminados por todos los climas,
pero deben formar una familia.
Si la Europa sabe juntarse en
Congreso cuando la llaman a la unión cuestiones de
alta importancia, la América ¿no sabrá unirse en
Cortes cuando la necesidad de ser, o el interés de
existencia más grande la obliga a congregarse?
Oíd, americanos, mis deseos.
Los inspira el amor a la América que es vuestra cara
patria y mi digna cuna.
Yo quisiera:
1º Que en la provincia de
Costa Rica o de León, se formase un Congreso
General, mi expectable que el de Viena, más
interesante que las dietas donde se combinan los
intereses de los funcionarios y no los derechos de
los pueblos.
2°. Que cada provincia de una
y otra América mandase para formarlo sus diputados o
representantes con plenos poderes para los asuntos
grandes que deben ser el objeto de su reunión.
3º Que los diputados llevasen
el estado político, económico, fiscal y militar de
sus provincias respectivas, para formar con la suma
de todos el general de toda la América.
4º Que unidos los diputados y
reconocidos sus poderes se ocupasen en la resolución
de este problema: trazar el plan más útil para que
ninguna provincia de América sea presa de invasores
externos, ni víctima de divisiones intestinas.
5º Que resuelto este primer
problema trabajasen en la resolución del segundo:
formar el plan más eficaz para elevar las provincias
de América al grado de riqueza y poder a que pueden
subir.
6º Que fijándose en estos
objetos formasen: 1º, la federación grande que debe
unir a todos los Estados de América; 2º, el plan
económico que debe enriquecerlos.
7º Que para llenar lo primero
se celebrase el pacto solemne de socorrerse unos a
otros todos los Estados en las invasiones exteriores
y divisiones intestinas; que se designase el
contingente de hombres y dinero con que debiese
contribuir cada uno al socorro del que fuese atacado
o dividido; y para alejar toda sospecha de opresión,
en el caso de guerra intestina, la fuerza que
mandasen los demás Estados para sofocarla, se
limitase únicamente a hacer que las diferencias se
decidiesen pacíficamente por las Cortes respectivas
de las provincias divididas, y obligarlas a respetar
la decisión de las Cortes.
8º Que para lograr lo segundo
se tomasen las medidas, y se formase el tratado
general de comercio de todos los Estados de América,
distinguiendo siempre con protección más liberal el
giro recíproco de unos con otros, y procurando la
creación y fomento de la marina que necesita una
parte del globo separada por mares de las otras.
Congregados para tratar estos
asuntos los representantes de todas las provincias
de América ¡qué espectáculo tan grande presentarían
en un Congreso no visto jamás en los siglos, no
formado nunca en el antiguo mundo, ni soñado antes
en el nuevo!
No es posible enumerar los
bienes que produciría. La imaginación más potente se
pierde desenvolviendo unas de otras sucesivamente
todas las consecuencias que se pueden deducir.
Se crearía un Poder que,
uniendo las fuerzas de 14 ó 15 millones de
individuos, haría a la América superior a toda
agresión; daría a los Estados débiles la potencia de
los fuertes; y prevendría las divisiones intestinas
de los pueblos sabiendo éstos que existía una
federación calculada para sofocarlas.
Se formaría un foco de luz
que, iluminando la causa general de la América,
enseñaría a sostenerla con todos los conocimientos
que exigen sus grandes intereses.
Se derramarían desde un centro
a todas las extremidades del continente, las luces
necesarias para que cada provincia conociese su
posición comparada con las demás, sus recursos e
intereses, sus fuerzas y riquezas.
Se unirían sabios que,
teniendo a la vista el mapa económico y político de
cada provincia, podrían meditar planes y discurrir
medidas de bien para todas las provincias en
particular y para la América en general.
Se estrecharían las relaciones
de los americanos unidos por el lazo grande de un
Congreso común: aprenderían a identificar sus
intereses; y formarían a la letra una sola y grande
familia.
Se comenzaría a crear el
sistema americano, o la colección ordenada de
principios que deben formar la conducta política de
la América, ahora que empieza a subir la escala que
debe colocarla un día al lado de la Europa, que
tiene su sistema y ha sabido elevarse sobre todas
las partes del globo.
La América entonces: la
América, mi patria y la de mis dignos amigos, sería
al fin lo que es preciso que llegue a ser: grande
como el continente por donde se dilata, rica como el
oro que hay en su seno: majestuosa como los Andes
que la elevan y engrandecen.
¡Oh Patria cara donde nacieron
los seres que más amo! Tus derechos son los míos,
los de mis amigos y mis paisanos. Yo juro
sostenerlos mientras viva. Yo juro decir cuando
muera: Hijos, defended a la América.
Recibe, Patria amada, este
juramento. Lo hago en estas tierras que el
despotismo tenía incultas y la libertad hará
florecer.
Cuando no era libre, mi alma,
nacida para serlo, buscaba ciencias que la
distrajesen, lecturas que la alegrasen. Vagaba por
las plantas, estudiaba esqueletos, medía triángulos,
o se entretenía en fósiles.
La América será desde hoy mi
ocupación exclusiva. América de día cuando escriba:
América de noche cuando piense. El estudio más digno
de un americano es la América.
En este suelo nacimos: este
suelo es nuestra patria. ¿Será el patriotismo un
delirio?
-
Citas:
-
(a) No hablo de
toda la América. Hablo de lo que se llama
América Española.
-
(b) Hablo del istmo
de Panamá del cual no sabemos si ha
pronunciado su independencia.
FRASES
CELEBRES
"América de día cuando escriba. América de noche
cuando piense. El estudio más digno de un americano
es América."
"¡Oh patria cara donde nacieron los seres que más
amo! Tus derechos son los míos los de mis amigos y
mis paisanos. Yo juro sostenerlos mientras viva"
“El gobierno que con una mano exige aumento de
impuestos debe con otra procurar el aumento de la
riqueza”:
“El pueblo donde haya mayor suma de trabajo, debe
tener mayor suma de riqueza. Esta es la verdadera
balanza política. Las naciones que quieran
inclinarla a su favor, deben aumentar los trabajos,
únicos pesos que la hacen volver a un lado más que
otro”.
“Si queremos que Centroamérica, nuestra digna
Patria, sea una nación independiente, libre y feliz,
es necesario que hagamos todos lo sacrificios que
exige la independencia.”
“La nación es una sociedad política compuesta de
pueblos socios, unidos en compañía para su común
felicidad si hay equilibrio en todos ellos. La
igualdad de intereses mantiene la unión, conserva la
justicia y hace la felicidad de todos; si no hay
equilibrio, la desigualdad hace que unos sean mas
ricos y poderosos que otros; que unos dominen a
otros; que unos sean opresores y otros oprimidos;
que no exista la sociedad; que se disuelva la
nación”.
“Hijos de América, diseminados por todos lo climas,
que formarán una sola familia, una sola nación”
“No será el indio un ser degradado, que en una misma
cara, en los surcos de su frente, manifiesta las
señales de la humillación. Será lo que es el hombre:
un ser noble que en la elevación de sus miradas da a
conocer la de su esencia”.
“Esos americanos tristes y desmembrados que solo
hablan ayes y suspiros se tornarán en hombres
alegres, altos y hermosos, como los sentimientos que
darán vida a su ser. No serán humildes como los
esclavos; tendrán la filosofía del hombre libre”
“Habrán sabios entre ladinos, habrán filósofos entre
los indios, todos tendrán mayor o menor cantidad de
civilización; y esta parte de la tierra será la más
iluminada de todas”
“El indio a quién se le cree indolente y perezoso,
es activo, capaz de los trabajos mas duros. Sus
brazos son los que rompen las montañas y pulverizan
peñas para sacar el oro y la plata que exporta el
comercio; sus manos son las que han hecho esos
millones que suponen cantidad de trabajo”
La independencia absoluta es nuestro primer derecho
y el fundamento de los demás.
Los hombres son libres: los hombres son iguales ante
la ley. Ningún hombre es dependiente de otro hombre:
ningún hombre es obligado a otro hombre, sino cuando
él mismo ha querido obligarse.
Recorriendo la historia de los pueblos antiguos y
volviendo la vista a los modernos, se observa que
todos tienen uno de tres estados:el de la
ignorancia, el del error y el de la ilustracion.
Las revoluciones nacen del choque de los gobiernos
con el pueblo.
Soñaba el abad de San Pedro y yo también se soñar.
Una nación, es un libro muy grande, de instrucción
muy vasta y profunda.
Guatemala (Centroamérica) es la parte más felizmente
situada en este continente, es una de las porciones
mas hermosas del nuevo mundo; en el bello central de
la América.
José del Valle: un benthamita en
Centroamérica
Por Alejandro Gómez
“In
del Valle I behold a rising sun, by whom from its
center all late Spanish America will if he lasts be
illuminated.”
Introducción.
La relación entre
Jeremy Bentham y José Cecilio del Valle, líder
político de la independencia de Centroamérica, no ha
recibido una especial atención por aquellos que se
han dedicado a estudiar las conexiones del filósofo
inglés con los políticos hispanoamericanos, a
excepción de Miriam Williford, quien en su trabajo
sobre la influencia de Bentham en Hispanoamérica
dedica varias páginas a Valle.
Por otro lado, autores como John Dinwiddy, Elie
Halévy, John Lynch y John Bowring, rara vez
mencionan a José del Valle cuando se refieren a la
influencia de Bentham en el continente americano.
Si bien sería
exagerado catalogar a Valle como discípulo de
Bentham, aunque éste tenía tendencia a dar ese mote
a muchos de los que se acercaban a él con interés
por su obra, sí podemos afirmar que la relación que
hubo entre ambos no fue meramente circunstancial. La
influencia de la doctrina utilitaria estaba presente
en José del Valle, aún antes de comenzar su
intercambio epistolar con el filósofo inglés, aunque
se hizo más evidente a partir del inicio de su
relación en 1826.
El presente trabajo
pretende mostrar algunas evidencias de la influencia
de la doctrina utilitaria, en particular del
pensamiento de Bentham en de José del Valle. Con
este objeto revisaremos algunos de sus escritos e
ideas expresadas en el curso de su actividad
política.
La
figura de Valle en Centroamérica.
José del Valle fue una
de las figuras más destacadas de la política de
Guatemala en la etapa enmarcada por la transición
del gobierno colonial y la época independiente,
destacándose en ambos períodos por sus amplios
conocimientos del manejo de la administración
pública.
Nacido en Choluteca, actual territorio de Honduras,
en 1777, de joven se trasladó a la ciudad de
Guatemala donde ingresó a la Universidad de San
Carlos obteniendo el título de Bachiller en 1794,
el de Bachiller en Derecho Civil y Canónico en 1799,
y su Licenciatura en Abogacía en 1803. Justamente
en aquellos años la universidad atravesaba una serie
de transformaciones en sus planes de estudios, los
que eran impulsados por su mentor el Padre José
Antonio Liendo y Goicoechea.
Gracias a su profundo
conocimiento de las leyes de Castilla e Indias,
entre 1803 y l810 fue funcionario del gobierno
colonial desempeñándose como Asesor temporal y
fiscal para casos de especial importancia en los
intereses del Rey, Defensor de Obras Pías y
Censor de la Gaceta de Guatemala y Asesor
del Consulado de Guatemala.
En 1811, se desempeñó
como asesor del nuevo Jefe Político, Capitán General
José de Bustamante y Guerra, quien le pidió que
elabore las instrucciones para elegir diputados
representantes a las Cortes en España y los
Ayuntamientos en Guatemala, tal como lo estipulaba
la Constitución de Cádiz de 1812, aunque en la
práctica Bustamante hizo todo lo posible por
obstaculizar la aplicación de la Constitución (lo
cual muchos atribuyeron a la influencia que Valle).
En marzo de 1820,
cuando Fernando VII se ve obligado a restaurar la
Constitución de 1812, se llevan a cabo en Guatemala
elecciones de representantes legislativos y
ejecutivos, oportunidad en la que Valle fue elegido
Alcalde de la
Ciudad de Guatemala a comienzos de 1821,
desempeñándose en este cargo hasta junio del mismo
año. Meses después, el 15 de septiembre de 1821 se
declara la independencia de Guatemala, siendo Valle
el redactor del Acta.
En enero de 1822,
cuando Guatemala se anexó al México de Iturbide,
Valle fue elegido representante del Congreso en ese
país,
pero el 27 de agosto de 1822 fue encarcelado (junto
a otros diputados) acusado de conspirar contra
Iturbide, aunque paradójicamente meses después, en
febrero de 1823, éste al dejarlo en libertad, lo
nombra Secretario de Exteriores y Asuntos
Domésticos, cargo que desempeña hasta finales de
marzo de 1823, retornando a Guatemala en enero de
1824 para ocupar un lugar en el Segundo Triunvirato
hasta 1825, cuando se eligió como presidente al
salvadoreño José Manuel de Arce, quien por una
peculiar interpretación del Congreso le otorgó el
triunfo por sobre Valle quien había obtenido más
votos en primera instancia.
Con la derrota
electoral Valle comenzó a alejarse de la arena
política, lo cual le dejó más tiempo para dedicarse
a estudiar y escribir sobre diversos temas que
ocupaban su interés, e inclusive por aquellos años
se ocupó de cultivar su relación epistolar con
Jeremy Bentham, Humboldt, el Conde Pecchio y Flores
Estrada, entre otros. En 1830, una vez finalizar la
guerra civil iniciada a finales de 1826, el nuevo
presidente Francisco Morazán, le ofrece a Valle el
cargo de embajador en Francia pero éste rechazó el
ofrecimiento, así como lo hizo con el cargo de
Vicepresidente; aunque sí aceptó ocupar cargos
académicos como el de Director de la Sociedad
Económica y el de Director del Departamento de
Humanidades de la Universidad San Carlos. Parecía
que Valle estaba definitivamente alejado de la
política hasta que a comienzos de 1834 vuelve a ser
elegido Presidente de Centroamérica, aunque no llegó
a asumir porque fallece el 2 de marzo de ese año en
las cercanías de la ciudad de Guatemala.
Valle
como intelectual.
Diferentes estudios
del período han destacado a José del Valle como un
intelectual más que un político, más allá de su
activa participación política entre 1811 y 1834.
En parte esta lectura de la acción de Valle se deba
a que él mismo se consideraba como un hombre
dedicado al estudio, y consideraba su actividad
política más como un deber cívico que como una
vocación. Sin embargo, es interesante observar que
cuando inicia su contacto epistolar con
intelectuales europeos, suele presentarse así mismo
como un político interesado en atraer los adelantos
de Europa a su país. En este sentido, Valle intenta
llamar la atención de algunos de sus contemporáneos
europeos planteando por encima de las ideas la
importancia de la práctica política. En su ámbito
local su prestigio como hombre ligado al círculo
intelectual era mayor que al que había adquirido
como político, y por ello prefería identificarse más
con esta faceta. Su erudición y capacidad de
análisis lo hacían sentir seguro y hasta con un aire
de superioridad sobre sus rivales políticos, lo
cual, en gran medida, le supo ganar la antipatía de
muchos de ellos por considerarlo soberbio y
excesivamente pedante, privándolo de
circunstanciales aliados, los cuales preferían
unirse a otras personas antes que estar con él.
Probablemente una justificación a su arrogancia
intelectual proviniera de los adjetivos con los que
se lo calificaba en su propio tiempo como ser “sabio
de Centroamérica” o “Cicerón Andino” como diría el
viajero inglés George A. Thompson.
Como todo hombre
político de su época, la figura de Valle condensa
los dos aspectos: el político y el intelectual.
Facetas que se complementan, ya que sus escritos y
preocupaciones intelectuales estaban siempre
enfocados a la aplicación práctica en la política.
La mayoría de sus reflexiones y ensayos tienen un
objetivo general: mejorar las condiciones de vida de
los habitantes de Guatemala. Esta doble dimensión de
político-intelectual, se manifiesta en él como una
lucha interna, siempre añorando aquella faceta que
no puede ejercer en plenitud, de manera tal que
cuando está dedicado de lleno a la política, desea
poder dedicarle más tiempo a sus estudios, y cuando
se encuentra alejado de la política espera ansioso
la primera oportunidad que se le brinde para volver
a desempeñarse en ese ámbito con más entusiasmo que
antes.
La dimensión
intelectual de Valle, con su aura de sabio,
cobra mayor relevancia en los años posteriores a su
frustrada elección como presidente, ya que a partir
de ese momento se dedicará con más atención estudiar
y a relacionarse con intelectuales europeos, su
biblioteca era visitada por académicos, políticos y
viajeros que se acercaban a la capital del país.
Uno de ellos relata su encuentro con Valle de la
siguiente manera:
“Called again on Valle. I found him seated on a sofa
extending the whole length of the end of a saloon,
and conversing with three or four visitors; two of
whom were Englishmen; one, Mr. John Hines, who had
come out to propose a loan on the part of Messrs.
Simmonds, and two Frenchmen. After they had left, he
showed me into a small library, so completely filled
with books, in large masses, not only around the
walls but on the floor, that it was with difficulty
we could pick a way through the apartment. He sat
himself down to a small writing table, which was
also profusely stored with manuscripts and printed
papers, from which he selected for me, with a zeal
of earnestness and gratification heightened by the
enthusiasm of his natural disposition, some
documents which he had been preparing or collecting
for my use… He had all the mania of authorship about
him: proofs and revises and lumps of manuscript,
folios and quartos and octavos, opened or
interlarded with scraps of memoranda, were
scattered, in profusion, over the table: it was as
though he were inordinate in his requisitions at the
feast of intellect… Our being mutually engaged in
researches after that sort of information to which
my inquiries were particularly directed,
constituted, I presume, the preliminary to that
friendship which so eagerly commenced, and has since
existed between this Andean Cicero and so humble
person as myself…”
Por su parte, el
Cónsul holandés en Centroamérica en su diario
describe a Valle como:
“... sin lugar a
contradicción el primer erudito del país. Sus vastos
conocimientos literarios, respaldados por una
memoria prodigiosa, se suelen ver acompañados por un
juicio acertado. Se le reprocha el conceder
demasiada importancia a asuntos de interés
secundario, el de agotar siempre su tema y perder
tiempo valioso, arguyendo circunstanciadamente cosas
que nadie duda...”
A partir de ese
momento, salvo por el breve tiempo que se desempeñó
como diputado en el Segundo Congreso Federal en
1826, Valle retomará muchos de los temas que había
desarrollado en su periódico El Amigo de la
Patria.
Una de las cuestiones sobre la que más se va a
explayar en estos años es el del rol de los sabios
en la civilización; en su escrito El Sabio,
Valle exalta a éstos en términos que parecen
exagerados:
“En la escala de
los seres, el hombre es el primero. En la escala de
los hombres, el sabio es el más grande.
“El sabio es el que
más se aproxima a la Divinidad: el que da honor a la
especie y luces a la tierra.
“El nacimiento de
otros hombres es suceso ordinario, que no influye en
las sociedades. El nacimiento de un sabio es época
en la historia del género humano...
“La civilización,
lo sublime, lo bello y lo útil, ha sido formado o
perfeccionado por el sabio. Quitad a los sabios y la
tierra entera será un mundo de horror y un caos de
muerte...
“Si entre los
humanos hay seres que merezcan himnos, ¿no es el
sabio a quien deben cantarse?...
“Jóvenes, ved aquí
la carrera de la gloria. Los cuerpos políticos
necesitan almas, y las almas de estos cuerpos deben
ser los sabios. El patriotismo ilustrado avanza la
causa de la patria; el patriotismo que no lo es, la
atrasa y la entorpece...”
Siguiendo esta línea
de pensamiento, Valle se propondrá atraer a
Centroamérica a los sabios y hombres de ciencias
europeos para que aporten sus conocimientos a la
naciente república. En 1825, cuando su primo
Próspero de Herrera viaja a Londres en búsqueda de
capitales para explotar las minas que su familia
poseía en Honduras, Valle le da instrucciones para
la compra de libros, periódicos y todo tipo de
publicaciones que pudieran ser de utilidad para sus
estudios; al tiempo que le facilitó las direcciones
de algunos conocidos intelectuales de la época para
que Próspero los contacte y los invite a
Centroamérica.
Es así que en estos
años Valle inicia un fluido intercambio epistolar
con Jeremy Bentham, el Conde Pecchio, Álvaro Flores
Estrada, Mariano La Gasca, el Abate de Pradt, José
Joaquín de Mora y Alexander von Humboldt, entre los
más destacados. Para Valle, los sabios extranjeros
representaban una posibilidad de progreso para
Guatemala, ya que el país no los tenía, en
consecuencia la experiencia de los que vivían en
otras latitudes eran la única opción en ese momento;
serían éstos los encargados de liderar el país hasta
que la educación comenzara a dar sus frutos en toda
la población.
Antecedentes del utilitarismo en Valle.
Las primeras
nociones sobre el utilitarismo llegan a José del
Valle a comienzos del siglo XIX a través de los
escritos de
Jovellanos, Voltaire,
José Joaquín de Mora, Filangieri, Blanco White y
Beccaria. En 1812, cuando pronuncia el discurso de
apertura de la Sociedad Económica de Guatemala,
Valle se refiere al principio de la felicidad para
el mayor número al decir: “Así es como se prepara
el Economista para trabajar en la felicidad de los
pueblos... El economista considerando el mundo
político para descubrir el origen de la riqueza y la
felicidad de los pueblos, parece un Ser Divino digno
de las adoraciones del reconocimiento”,
aunque nunca menciona al filósofo inglés en el
mismo.
En
El Amigo de la Patria, el nombre de Bentham sólo
aparece mencionado en una ocasión, cuando se informa
sobre la
exposición que hizo
José Joaquín de Mora en las Cortes de España en
octubre de 1820, en la que éste se refiere a Bentham
como uno de los sabios más destacados de Europa
“por la profunda e ingeniosa aplicación que ha
sabido hacer de las teorías filosóficas a la
ciencia de la legislación...”
De todos modos, ello
no implica que los principios utilitarios no
tuvieran difusión en sus páginas.
En 1820, al señalar
cómo debía ser el Código Legislativo, Valle rechaza
el sistema bicameral por dividir la sociedad y ser
injusto, una cámara “se acerca más al principio
social; y no produce las diferencias enormes de
clases...”(aunque como veremos más adelante, en
1832 haría un comentario en otro sentido con
respecto a las cámaras del congreso); y
agrega
“que tampoco pueden
ser justas las leyes que no tienden al bien de todos
o del mayor número posible...”
Dos
semanas más tarde, en otro artículo sostiene que:
“Si las leyes son la expresión de la voluntad del
mayor número, la fuerza del mayor número sostendrá
las leyes. Si los que gobiernan protegen al mayor
número, la fuerza del mayor número apoyará al
Gobierno. Si los que administran justicia, lo hacen
al mayor número, la fuerza del mayor número será a
favor de los jueces...
“El principio de donde debe partir todo Código
legislativo es hacer que sean socios todos los
individuos de la sociedad. El Código que tenga este
carácter será justo y duradero como la verdad que le
sirve de base...”
Al año
siguiente, en otro artículo señala que:
“La base
indestructible de un Gobierno sólido es el mayor
bien posible del mayor número posible. Si no han
durado los Gobiernos de Europa: si se han sucedido
unos a otros levantándose los segundos sobre las
ruinas de los primeros es por que se ha olvidado
aquel principio: es por que las legislaciones tienen
el sello de la clase que las ha dictado: es por que
en todas se advierte que no han sido formadas por el
pueblo o sus representantes: es porque tienden a la
elevación y riqueza del mínimo y a la depresión y
miseria del máximo.”
Cuando Valle escribe
estos artículos todavía no había entrado en contacto
directo con Bentham y su obra pero se puede apreciar
en los mismos una cierta influencia del ideario
utilitarista, reflejada en el principio de la mayor
felicidad para el mayor número, la importancia de la
implementación de un Código Legislativo para
impulsar los cambios sociales, y el rechazo de la
implementación de un sistema bicameral para evitar
que la voluntad y los intereses de una minoría
pongan en peligro la felicidad del mayor número.
Será
recién
1824 que Valle toma contacto con los escritos de
Bentham, a través de la traducción al francés
realizada por Étienne Dumont.
Tres años más tarde, cuando ya
habían intercambiado algunas cartas con Bentham,
Valle le escribe diciendo: “I believe that but
very few of your works are wanting to my possessing
the whole… In this library [Valle’s],
your works will occupy the distinguished place which
they deserve, as those of the learned instructor of
the Legislators of the world. By your influence, I
hope that a happy revolution may be brought about in
all the nations of the earth. You have caused one in
science, in fixing the fertile and luminous
principle of the universal utility… the art of
summing up the amount of each, and balancing the one
against the other with precision, as well as in
framing laws which shall produce a greater quantity
of good than of evil…”
Podría aventurarse que
Valle vino a ocupar el espacio que dejaron
Bernardino Rivadavia y Simón Bolívar cuando se
alejaron del círculo benthamita. El filósofo
inglés en una carta que dirige a Bolívar en 1825, se
muestra apesadumbrado por el enfriamiento de su
relación con Rivadavia, atribuyendo esto a la
intervención de las autoridades del Gobierno
Británico. Al producirse este distanciamiento,
Bentham buscará acercarse más a Bolívar, con quien
se trataba desde 1820, aunque la relación con éste
era menos fluida que la que había tenido con
Rivadavia. De todos modos, el contacto entre ambos
tampoco perduraría ya que a medida que el gobierno
de Bolívar se tornaba más despótico, los principios
de Bentham parecían no tener lugar en su proyecto,
hasta que finalmente en 1828 el líder venezolano
prohíbe el uso del Código de Legislación de Bentham
en Colombia.
Bentham parecía haber encontrado en
Valle, entonces, un nuevo discípulo que finalmente
llevaría a cabo su proyecto político en Hispanoamérica.
En
una carta de marzo de 1827 le dice: “As far as
the means of forming a judgment are within my reach,
if by any body your central America can be saved
from being swallowed up in the gullet of despotism
(as I much fear Columbia is already) it must be by
you. If I had the gift of miracles I would divide
you into three persons: for instruction one should
go to the Anglo-American United States, one come
here to England, the other remain in that country in
which as matters stand the entire person is so
indispensably necessary to the salvation of the
Commonwealth…”
Y continúa su carta comparándolo con el
argentino Bernardino Rivadavia al decir: “For
intellectual aptitude, considering the opportunities
he [Rivadavia] has had here and in France and
his natural abilities I can not conceive how he
should have his equal in late Spanish America:
but for moral aptitude in addition to intellectual
you are in a manner my only hope.”
Precisamente, el
momento en el que Valle y Bentham se ponen en
contacto coincide además con la decisión del
segundo de concentrar sus esfuerzos en
Hispanoamérica, ya que se había producido una
contraofensiva conservadora en la Península Ibérica,
luego del trienio liberal (1820-1823), haciendo
inviable la implementación de sus reformas tanto en
España como en Portugal.
Por su parte, Valle
encontraba en el utilitarismo benthamita una
alternativa al fracasado intento de implementar las
ideas ilustradas del iusnaturalismo racional que
echaban raíz en los derechos naturales recuperados
luego de la independencia. La dificultad de crear un
gobierno consensuado entre los distintos estados de
Centroamérica, despertó en Valle un acercamiento al
utilitarismo, proponiendo un gobierno de sabios
basado en el principio de utilidad general, el cual
lideraría la transformación de la sociedad por medio
de la legislación y la educación.
Se produjo,
entonces, una conjunción de factores por la cual,
tanto Bentham como Valle, parecían necesitarse. El
primero, buscaba nuevos “discípulos” para impulsar
sus reformas, y el segundo, buscaba la ayuda del
filósofo inglés para la confección del Código
Legislativo, lo cual le permitió a ambos mantener
una relación epistolar que se prolongaría entre 1825
y 1832. Sin embargo, si lo que Bentham buscaba en
Valle, era un interlocutor con un poder político
equivalente al que llegaron a ejercer Rivadavia en
Buenos Aires o el que ejercía Bolívar en la Gran
Colombia, el momento político no era el más
adecuado, ya que este contacto epistolar corresponde
históricamente a la pérdida de la influencia
política de Valle en la región, especialmente con el
estallido de la guerra civil ese mismo año.
Sin embargo, este
destiempo político no nos impide considerar la
influencia de las ideas benthamianas en el político
de Guatemala.
Valle: The
Benthamite.
a)
El
Código legislativo.
El 19 de octubre de
1825 la Asamblea Constituyente del Estado de
Guatemala nombra a Valle miembro de la comisión
destinada a escribir el código civil, encargo que
éste acepta el día 25 del mismo mes.
Valle era uno de los mayores expertos de
Centroamérica sobre legislación española, y conocía
los vicios que la misma presentaba para el
desarrollo de la región. En un artículo de enero de
1822, se había manifestado contrario al Código de
las Partidas y la Recopilación de Castilla,
ya que no eran códigos sabiamente coordinados,
ni habían sido pensados para los americanos.
De acuerdo a Valle, se
trataba de “una
compilación de cédulas y leyes, íntegras o en
extractos, dictadas por diversos Reyes, en
circunstancias distintas, sin enlace, ni
concatenación, todas de estilo diverso, y ninguna en
el tono preciso y claro que debe ser el de la ley...
Un Código legislativo debe ser desarrollado exacto
de esta principio sencillo: Los hombres se
unieron en sociedad para su felicidad común: los
ciudadanos de una nación son compañeros o socios:
son individuos de una compañía. No es ley
la que no tiene carácter social: no debe ser parte
de un Código legislativo la que no merece nombre de
ley.”
Teniendo en cuenta estos antecedentes, no extraña
que al momento de redactar el Código Civil, Valle le
escribiera a Bentham pidiéndole consejo.
En mayo de 1826 le dice:
“Your works give you the glorious
title of legislator of the world. Those whose lot it
has been to be called on to prepare, or to discuss,
projects for civil or criminal codes, have requested
your guidance; I, more than any feel the want of it…
Allow me, then, to entreat you will turn your
attention to this newly born Republic, whose
happiness is the highest interest to me. Kindly
communicate your ideas, which will be duly
appreciated by him who offers you all the respect
and attention…”
Paradójicamente,
cuando Bentham recibió el encargo para colaborar con
la redacción de un Código como el que se le había
encargado a Valle, rechazó el compromiso
argumentando que por su avanzada edad no estaba en
condiciones de emprender semejante tarea, incluso en
una de sus cartas refería a su incipiente ceguera;
y confesaba que no estaba en condiciones de
empaparse en los avatares políticos de Centroamérica
como lo había hecho anteriormente en los casos de la
Gran Colombia y el Río de la Plata.
Sin embargo, recibió
la propuesta como un halago y aprovechó la
oportunidad para acompañar su carta con algunos de
sus manuscritos relacionados con el tema. En su
respuesta, y quizás motivado por el desencanto que
le había producido su alejamiento de los líderes
sudamericanos, señala el lugar que Guatemala ocupará
en la órbita de una Hispanoamérica independiente:
“the place occupied by Guatemala in the American
hemisphere, is the place occupied by the Sun in the
system which bears his name: may it be the radiant
point from which light to all others is diffused!…”
Con
respecto a la solicitud de consejo para la redacción
del Código, sostenía que “in the mean time I make
no doubt but considerable assistance may be derived
from that work of Mr Livingstone. Almost any law is
better than none: and I should imagine the best
thing you could do would be to give adoption, all at
once, to that Code: without waiting to see what, if
anything, I may be able to furnish during the course
of the few days which a man who was 78 years old on
the 15 February 1826 can have remaining. But,
whatever you do, you will rather expressly declare
it temporary (as do here) than attempt to render it
perpetual as the poor Spaniards did, their sadly
work”, refiriendo claramente a la
Constitución de Cádiz de 1812.
Finalmente, le
prometía enviar un trabajo que había realizado
Rivadavia, basado en su obra Tactique des
Assemblées Politiques, así como una copia de la
traducción que el político argentino había realizado
de la obra de James Mill
Elements of Political
Economy.
Las cartas de Bentham en respuestas a las de Valle,
del mismo modo que con las de Rivadavia, no forman
parte de una discusión filosófica acerca de los
principios de su doctrina, en ellas se da por
sentado que Valle adhería a los mismos, y en
consecuencia Bentham se dedicaba a señalar
cuestiones prácticas sobre cómo se deberían aplicar
estos en Guatemala.
En todo caso, podría pensarse que no es un
intercambio entre pares, sino que Bentham ocupaba el
lugar del “pensador” mientras que sus interlocutores
hispanoamericanos eran “ejecutores” de sus ideas.
Por su parte, Valle
aprovechó cada oportunidad para acompañar sus
cartas a Bentham con copias de los escritos que
había publicado en El Amigo de la Patria y en
El Redactor General; así como algunos de sus
logros académicos, por ejemplo que a instancia del
Conde Pecchio en 1826, fue nombrado miembro de la
Sociedad de Instrucción Elemental de París.
Valle creía necesario mostrarse digno de recibir la
atención del filósofo inglés. El estilo de la
redacción de sus cartas a Bentham era totalmente
diferente al modo en que redactaba sus artículos y
escritos destinados al público centroamericano. En
estos últimos se nota una mayor solvencia y
contundencia en sus argumentaciones, mientras que en
sus misivas se puede ver a un Valle que sugería o
pedía consejos sobre los temas que aborda. Pareciera
que ante un representante de la Europa ilustrada,
Valle estuviera en una posición expectante y
abierto a la opinión ajena, mientras que en
Centroamérica se mostraba como autoridad
intelectual.
El incidente de la
carta de Bentham a Arce, fue quizás la única
fricción que hubo entre el filósofo inglés y Valle,
aunque éste nunca hiciera ningún tipo de comentario
sobre lo sucedido. Para el hondureño la oportunidad
de entablar una relación epistolar con un
intelectual de renombre como Bentham era más
importante que un incidente aislado provocado por
un mal cálculo político o falta de información de
Bentham. La misma actitud asumió Valle con respecto
al tema de la guerra civil, ya que si bien Bentham
hizo mención en algunas oportunidades, Valle nunca
se refería al conflicto bélico en sus respuestas.
Quizás pensaba que Bentham perdería interés en
mantener su contacto epistolar al considerar que las
posibilidades de aplicar sus reformas en un país en
estado de guerra eran pocas.
Precisamente, durante los momentos más duros del
conflicto bélico no se registró correspondencia
entre Bentham y Valle, éste último intentaría
reanudar el contacto dos años después de su última
misiva.
Llamativamente, dedicaría la mayor
parte de la carta a especular sobre cómo deberían
ser las efigies de las monedas de Guatemala, y le
pregunta: “I do not know
whether you, Señor Bentham, have ever turned the
reflection which you have applied with great
dexterity in the science of legislation to the
subject of coins. It would give me great
satisfaction if mine were worthy of your attention;
otherwise, I shall at least enjoy the hope of
correction.”
Esta estrategia para retomar contacto
llamó la atención del propio Bentham, que
sorprendido por el tema propuesto por su
interlocutor le sugería que
hubiera sido mucho
mejor aplicar su tiempo en cuestiones más
importantes; y dando muestra de ello, Bentham
dedicará el resto de su carta al tema de la libertad
de prensa y la difusión de los periódicos.
Allí señalaba los peligros que pueden acarrear los
periódicos oficiales, en algunos casos tan
peligrosos como la falta de libertad de prensa, y
comentaba el plan que le sugirió al hijo de
Francisco de Miranda para establecer un periódico en
Colombia.
Bentham
finalizaba su carta diciendo: “Regard the lenght
of it [the letter] as a measure of the
affection with which I am yours, &c.”
Quizá
esto despertó un sentimiento de mayor acercamiento
en Valle, quien a partir de ese día encabezaría el
resto de sus cartas dirigidas a éste con:
“My ever dear father”.
b)
Libertad de Prensa.
Algunas de las
sugerencias hechas por Bentham con respecto a la
libertad de prensa en Hispanoamérica quedaron
reflejadas en el escrito de Valle llamado
Libertad de Imprenta, en el cual sostiene que
“la imprenta es el
sentido universal del cuerpo político, así como el
tacto es el sentido general del cuerpo humano...”
Para Valle, sin libertad de expresión no sería
viable un gobierno que respetara los derechos de
todos los habitantes ya que, como señalaba Bentham,
aquellos en el gobierno velarán por sus intereses de
grupo, aún cuando fueran elegidos por sufragio
popular.
Valle sostenía que la libertad de expresión vendría
a representar la garantía del sistema republicano,
ya que “cuando el cuerpo legislativo o el
Gobierno prohíben o restringen la libertad de
imprenta, la prohibición o restricción sólo es
relativa a los ciudadanos”; y se preguntaba,
“Si los hombres de
probidad y luces no pueden publicar las que les ha
dado el estudio de toda su vida y la experiencia de
muchos años, ¿a qué abismo serían llevados los
pueblos que no han proclamado su independencia para
ser infelices sino para mejorar sus destinos gozando
suma más grande de felicidad?”
En una serie de
proyectos que elaboró en 1829 con vistas a presentar
en el Congreso cuando finalizara la guerra civil,
destacó la necesidad de garantizar la libertad de
imprenta, ya que ésta “es la base grande de todas
las libertades. No hay despotismo donde hay libertad
de imprenta....”.
C) El papel de
los Sabios y la Educación.
En 1829, al finalizar
la guerra civil, el Gobierno Federal restableció la
Sociedad Económica de Guatemala y nombró como
director a José del Valle, quien dio el discurso de
reapertura. Valle comunicó este acontecimiento a
Bentham en una carta de mayo de 1830, la cual fue
acompañada de una copia del discurso que pronunció
el 29 de noviembre de 1829 titulado Sabios,
Capitalistas y Obreros.
Allí analizó la
importancia de cada uno de estos actores en la
creación de la riqueza, la cual representaba “el
objeto común de todas las voluntades”. Ésta no
podía ser creada sin la participación de alguno de
estos tres actores, que si bien tenían diferentes
intereses, se necesitaban mutuamente para lograr el
objetivo final. Aquí puede observar la influencia
utilitarista, ya que esta conjunción de intereses no
tendría un orden espontáneo o natural, sino que
vendría dada por la creación de un conjunto de leyes
armónicas tendientes a lograr tal fin; para ello
era fundamental el accionar de los legisladores que,
de acuerdo a lo sostenido por Bentham, serían los
encargados de influenciar las conductas de los
individuos por medio de la legislación.
Valle señalaba que:
“reuniendo hechos
individuales, el físico llegó a conocer las leyes de
la gravitación; y recogiendo observaciones
particulares, el estadista aspira a descubrir las
leyes de las sociedades. Posesor de ellas un
gobierno instruido en el arte de aplicarlas,
siguiendo el desarrollo natural del hombre, dando a
pueblos niños las leyes que convienen a su tierna
edad, dictando a las naciones adultas las que exige
la madurez, la marcha de los estados sería natural
como la de las plantas regadas en un jardín.
Florecerían y darían frutos en sus períodos
respectivos. No habría violencia ni coacción. El
movimiento sería espontáneo; y la prosperidad,
resultado feliz de un sistema inspirado por sabios.”
Siguiendo este
escrito puede preverse que Valle se reserva para sí
el lugar del sabio, devenido en legislador, ya que
él era quien tenía la responsabilidad de elaborar un
código de leyes que armonizara los intereses
particulares de los distintos sectores de la
sociedad que contribuían a promover el principio de
la mayor felicidad para el mayor número.
Pero su razonamiento
no queda reducido al papel de los “sabios”, “no
puede haber riqueza, poder ni prosperidad sin
ilustración”, sino que insistía en el papel
central de la educación que debía llegar a la
mayoría de la población, sosteniendo que aún cuando
hubiera sabios y capitalistas, “es imposible la
producción de riqueza sin operarios; y lo es también
la existencia de operarios sin educación.”
Este punto refiere claramente a la influencia del
pensamiento benthamiano, y en este sentido vale
destacar que Jeremy Bentham en su correspondencia
con los líderes hispanoamericanos hizo sugerencias
sobre métodos educativos y el tipo de libros que
deberían estar presentes en las nuevas bibliotecas.
A través de la educación y la lectura, las jóvenes
naciones de América podrían gobernarse
adecuadamente, recomendando la utilización del
sistema Lancasteriano que permitía la
educación de los sectores más pobres de la sociedad
por medio de tutores.
El establecimiento modelo de aquella época fue el
Hazelwood School, institución pionera en la
utilización de los estudiantes de los cursos
avanzados como instructores de los alumnos que
recién ingresaban.
Aún cuando Bentham, en
su correspondencia con valle, hizo escasas
referencias al tema educativo,
sí puede identificarse la influencia utilitaria en
la visión educativa de Valle en dos hechos puntales:
el primero de ellos se relaciona con el listado de
libros que confecciona Bentham para Valle. En cuanto
a este episodio hay una confusión, ya que Próspero
de Herrera cuando viaja a Europa lleva una lista con
libros que Valle le había encargado para su
biblioteca particular, pero cuando Herrera le
muestra la lista a Bentham, éste piensa que se
trataba de un listado de libros para una biblioteca
pública que Valle quería solventar de su bolsillo,
seguramente la cantidad de piezas incluidas hizo
confundir al filósofo inglés; de todos modos,
Bentham consideró que la lista elaborada por Valle
era incompleta, y en consecuencia sugiere quitar
algunos libros y agregar otros que en su opinión
eran fundamentales para la educación de los
habitantes de Centroamérica.
Bentham, entusiasmado por su correspondencia con
Valle, le escribe a Jean Baptiste Say en 1827
pidiéndole que asista a Herrera con la recomendación
de libros para esta biblioteca, en el párrafo final
de la nota señaló:
“I had business enough upon my hands, as you will
see, without being loaded with this additional
quantity: but the more you know of Del Valle, and of
the newborn State, on the destiny of which he is I
hope destined to exercise so commanding an
influence, the less you will be surprised at the
degree of sympathy with which they have inspired
one.”
El segundo hecho que
vincula a Valle con el enfoque sobre la educación en
referencia a Bentham, es la obra que éste publica en
1815, Chrestomathia en la que desarrolla su
plan educativo basado en los principios de Lancaster
y Bell. El libro se ocupaba de cada uno de los
detalles a que tener en cuenta a la hora de educar a
los jóvenes, considerando las materias que había que
abordar en las escuelas, las lecturas que se debían
hacer, la forma en cómo debían ser evaluados, y los
aspectos relacionados con el cuidado físico de los
alumnos.
Valle siempre le dio
un lugar destacado en sus escritos al tema de la
educación, ya fuera en sus periódicos como en los
diversos proyectos presentados como legislador o
integrante del Segundo Triunvirato. Posteriormente
sistematizó sus ideas sobre el tema en sus
Memoria sobre la Educación, escritas en 1829.
Las Memorias
en realidad son un análisis de la situación general
en la que estaba inmersa Centroamérica, proponiendo
un modelo de organización política con el objetivo
de promover el principio de la mayor felicidad para
el mayor número. Esto se conseguiría terminando con
la tiranía, dividiendo el poder con sabiduría, lo
cual significaba que había que darle
“al pueblo el poder
elector, se le hace centro u origen de donde emana
la autoridad legisladora, se le da parte en el
ejercicio de la soberanía, ..., se le pone en
aptitud de elegir a los sabios que desprecian los
grandes porque son defensores de las libertades y
fueros de las naciones...
“Otorgando a
cámaras de representantes el poder legislador, se
pone el de dictar leyes en las manos de los que han
elegido el que tiene más interés en que tiendan al
mayor bien posible del mayor número posible, se
establece la armonía que debe haber entre el
Gobierno y el pueblo,...”
Allí, Valle, sostenía
que no alcanzaba con las leyes dictadas por el poder
legislativo, sino que las mismas debían ser
cumplidas por el ejecutivo. Para que esto fuera en
beneficio del mayor número, la ley no debía ser
“destructora sino protectora de los derechos de los
hombres”. Si se pretendía, entonces, llevar
adelante este ideal, el hombre debía ser libre para
poder ejercer sus derechos, y debía ser tratado por
igual sin ningún tipo de distinción por parte de la
autoridad. Dejado el hombre en libertad para poder
utilizar todas sus capacidades, entonces, sería
“una fuente de
prosperidad individual y nacional...”
En su opinión, la
creación de un nuevo código legal podria sacar a los
hombres del atraso y la pobreza en la que estaban
sumergidos y podrián explotar todo su potencial. En
Memoria sobre la Educación, Valle vuelve
sobre el tema del sufragio y la codificación de
las nuevas leyes, pero haciendo hincapié en la
necesidad de tener individuos educados.
Para que el sistema
republicano se concretara en la práctica, había que
educar a las personas, “hombres y tierras son los
elementos grandes de la felicidad social, la riqueza
de los pueblos y el origen de ella, la causa del
Bien y el Bien mismo, las potencias y los agentes de
la prosperidad de los individuos y las naciones.”
Era necesario, en consecuencia, cultivar tanto la
tierra como a las personas porque ambas eran las
creadoras de riqueza y felicidad. Valle se notaba
consciente de la pobreza y la falta de talento que
existía en Guatemala, y consideraba que los planes
ideados por Filangieri, Talleyrand y Condorcet,
entre otros, si bien eran muy buenos, no serían
aplicables a Centroamérica por la falta de recursos
y gente capacitada.
Por esta razón, para
la implementación de escuelas elementales en
Guatemala, dirigió su mirada al modelo de escuelas
de Hazelwood. En esta etapa de la educación se
debían “desarrollar las facultades, físicas,
intelectuales y morales de la niñez”. Para tal
fin, las escuelas debían establecerse en todas las
regiones donde la gente necesite ser educada, sean
niños o adultos, ya que “el hombre que no la
tiene [educación] gravita sobre los demás: es
un impuesto vivo: una contribución o pecho siempre
existente...” Con la aplicación del modelo
Hazelwood, especulaba que comenzaría a formarse a
los jóvenes en el sistema representativo de gobierno
y formación de leyes, ya que ellos mismos actúarian
en la dirección y formación académica de la escuela.
Por esta razón, la enseñanza debía estar orientada
hacia saberes prácticos y útiles, y debía ser
ejercida por personas que tuvieran los mismos
intereses del pueblo.
“No es el castigo: no
es el rigor el método más eficaz de educación. Es el
cariño: es el amor.”
Sugería, entonces,
la creación de aulas científicas donde se pudieran
estudiar todos los campos de las ciencias, ya que
dominando a éstas el hombre se pone en control de la
naturaleza. La forma institucional que tomaría este
proceso educativo sería dirigido desde la Academia
de Educación, que tendría por objeto reunir a las
mentes mejor preparadas de la nación para liderar el
cambio en este campo, creando museos, bibliotecas,
jardines botánicos e impulsando la investigación.
En otro de sus
trabajos referidos a la educación, analiza el tema
de los fondos necesarios para poner en marcha lo que
consideraba una revolución educativa,
aclarando que los mismos debían provenir de las
arcas públicas y de los sectores pudientes, ya que
requerirlos a los sectores bajos sería condenar todo
el proyecto al atraso.
“Todos
los individuos de una nación deben tener
respectivamente la instrucción y virtud necesarias
para desempeñar su destino y hacer progresos en él.
Este es el orden, la armonía, lo bello, lo perfecto
y la felicidad.”
Por tal motivo, era indispensable el compromiso de
aquellos que estuvieran en condiciones de asumirlo,
porque mientras no hubiera un pueblo educado no
habría oportunidad de tener un gobierno soberano.
d)
Estadística
y Matemática.
Los
principios utilitarios en los escritos de José del
Valle también se refirieron al campo de la
estadística y la matemática.
Como lo han
señalado Ekelund y Robert
Hebert, “El siglo XIX fue un siglo que tuvo
pasión por la medición. En las ciencias sociales
Bentham cabalgó la cresta de esta nueva ola. Si el
placer y el dolor podían medirse en algún sentido
objetivo, entonces cada acto legislativo podía
juzgarse en base a consideraciones de bienestar.
Este logro exigía una concepción del interés
general, que Bentham estaba dispuesto a
proporcionar.”
Diversos artículos
publicados en El Amigo de la Patria, Valle
destacó su importancia como una herramienta clave
para el crecimiento del país.
“La Estadística
presenta el estado de la población, riqueza y
fuerzas de un país. Es el mapa grande de los
gobiernos: es la carta donde el hombre público fija
los ojos para hacer aquellas combinaciones felices
que sirven de base a los sistemas benéficos de
administración.
“Los números que
son las letras del libro grande de la naturaleza son
también los caracteres en que está escrita la
ciencia del mundo político. El compás que sirve a la
geometría es igualmente el instrumento de la
política y economía civil. No hay Gobierno sabio sin
el genio del cálculo; y no puede haber cálculo sin
Estadística.”
En el discurso de
presentación del curso de Matemática de la
Universidad San Carlos de 1831, se aprecia la
influencia de las ideas de Bentham sobre este tema.
En el mismo Valle resaltó a las matemáticas como la
herramienta fundamental para promover el progreso y
la riqueza nacional. Sostenía que sin cálculo y sin
medición, era imposible tomar decisiones acertadas,
y para ilustrar el modo en que los líderes
centroamericanos se habían comportado dice:
“se habla como Dantón
, y no se piensa como Newton”.
Los encargados de
ejercer el gobierno debían conocer la importancia
que tenía la aplicación de las matemáticas para el
bienestar de los habitantes. Si el gobernante
“quiere tener a la
vista el cuadro geográfico del Estado que debe
conocer para saberlo gobernar, es preciso que las
matemáticas enseñen a formarlo... Si quiere crear un
sistema justo de hacienda, es indispensable que
calcule la riqueza de la nación o individuos que la
componen...”
Estos cálculos debían estar presentes en cada
actividad desarrollada por las personas, en la
agricultura, la minería, el comercio, etc. Valle
elevaba la importancia de éstas diciendo que:
“En la América se ha
derramado sangre a torrentes porque en la lucha de
los partidos han peleado masas que, hablando en
general, no han sido dirigidas por el genio de las
matemáticas.”
Valle, al igual que
Bentham,
tomó de Maupertuis la idea de relacionar las
matemáticas con la moral, ya que aquellos que sabían
hacer cálculos no sacrificarían bienes futuros a
placeres presentes; asociando este tema con el
comportamiento de los delincuentes, quienes si
pensaran en los riesgos que corren y las penas que
pueden recibir de ser atrapados, no cometerían
delitos, ya que sus costos serían muy altos. Al
referirse al filósofo y matemático francés, Valle
dice que Maupertuis
“calculó los placeres
y penas: enseñó a graduar su valor, y manifestó que
la estimación de los momentos felices o infelices,
es el producto de la intensidad del placer o pena,
por su duración.”
Hacia el final de su
exposición, Valle se refería a Bentham al afirmar
que:
“cuando el
legislador no sabe calcular, es natural que el
pueblo dirigido por él tenga ideas falsas, y marche
por curvas que lo lleven al abismo. Ya se han
manifestado los daños que hacen los legisladores que
no saben sumar y restar bienes y males.
“El jurisconsulto
del siglo
[Bentham] ha
hecho al género humano este gran presente. Su genio
feliz ha elevado el análisis legislativo a un grado
a que no lo había llevado ninguno de los sabios que
le han precedido. Sus obras de jurisprudencia tienen
el sello de las matemáticas; y las tablas que ha
hecho, guiado por ellas, deben estar a la vista de
los legisladores.”
En una nota a pie de
página de su escrito, Valle realizó un pequeño
comentario sobre los últimos trabajos del filósofo
inglés y la relación epistolar que mantenía con él.
En ese apartado Valle sostenía:
“La
América ha comenzado a ser legisladora de sus hijos
y le interesan especialmente las obras del Jurista
que sabe analizar y pensar con exactitud: del
talento que enseña a obrar con circunspección y
detenimiento, en la ciencia más delicada por sus
consecuencias y resultados: del genio que ha
publicado un volumen intitulado “Aptitud de los
funcionarios elevada al máximum. Gastos del Gobierno
reducidos al mínimum.””.
e)
La
Mujer.
Otro de los aspectos
en los que se aprecia el impacto de las ideas de
Bentham es en el trato que le da Valle al tema de
las mujeres. Su enfoque fue similar a la del
filósofo inglés, ya que si bien llama la atención
sobre los derechos de la mujer y los sometimientos a
los que fue reducida a lo largo de la historia, a la
hora de declarar sus derechos políticos se mostraba
renuente a otorgarlos abiertamente, considerándola
en función de su rol de compañera del hombre.
Bentham al tratar tema
de la mujer, sostenía que no veía el motivo por el
cual la causa de éstas, tendría menos importancia
que la del hombre a la hora de aspirar al mayor
grado de felicidad; y en lo referido a la cuestión
de los derechos políticos, no veía impedimento
alguno para que las mujeres pudieran ejercerlos con
la misma plenitud con que lo hacían los hombres,
tomando como ejemplo el caso de las reinas en
Inglaterra. De todos modos, a la hora de proponer
una reforma en este sentido, argumentaba que a fines
de las década de 1820 no estaban dadas las
condiciones para que las mujeres se integraran a la
política ya fuera como votantes o como gobernantes,
dado que semejante cambio implicaría poner en
peligro los avances que se habían conseguido hasta
ese momento.
Por su parte, Valle
en su escrito de 1829 titulado Mujeres, se
manifestó a favor de la igualdad entre hombres y
mujeres, “una nación es una sociedad o reunión de
mujeres y hombres dirigidos por las mismas leyes”;
en consecuencia, cuando un gobierno era despótico,
sus acciones recaían tanto en unos como en otros;
“los destinos de
las mujeres están enlazados con los de los
hombres... Las mujeres, sumergidas antes en el mismo
abismo donde estaba arrojados los hombres,
comenzaron a salir de la abyección: y fueron
compañeras de maridos menos incultos, más ilustrados
o menos ignorantes: gozaron ventajas que no habían
disfrutado: tuvieron un ser nuevo o una nueva
existencia que lo era”.
El tratamiento que
Valle da a este tema, revista la misma precaución
que en Bentham, si bien las mujeres tenían los
mismos derechos que los hombres, la posibilidad de
ejercitarlos estaba supeditada a su filiación con
éstos; la mujer es madre, es hija, es hermana o
esposa, y su derechos valían de acuerdo a su
relación con los hombres, pero no las presentaba con
derechos independientes de su filiación masculina.
Uno de los proyectos que escribió en 1829 propone
medidas tendientes a lograr la integración social y
política de las mujeres: “La influencia de las
mujeres es grande. Importa nacionalizarlas,[hacerlas
ciudadanas] y a este fin sería conveniente que en
cada periódico se publicase un artículo que llamase
su atención. Esto las inclinaría a leer el
periódico, y la lectura de éste les iría dando
conocimientos...La noticia de las mujeres ilustradas
de M. Stael, de M. Williams, etc., debe también
darse a luz para estimularlas a la imitación.”
Valle
y su crítica a la Constitución Federal:
Aun con el
entusiasmo despertado por su relación con Bentham,
no fue mucho lo que pudo hacer Valle para impulsar
sus proyectos y planes reformistas, ya que las
condiciones generales de Centroamérica como
consecuencia de la guerra civil habían empeorado.
Los problemas que aquejaron al primer gobierno
federal se agravaron sobre todo por la falta de
recursos para emprender cualquier tipo de reforma.
La guerra arrojó como resultado la caída de José
Manuel de Arce y la restauración, en junio de 1829,
del Congreso Federal que éste había disuelto en
1826; si bien Valle volvió a ocupar su banca de
diputado, la brevedad de su mandato (desde finales
de ese mismo año se venían realizando elecciones
para renovar los diputados) y las escasez de
recursos económicos no le permitieron llevar a la
práctica ninguno de sus proyectos.
En las elecciones
presidenciales se consagró el triunfo del General
Francisco Morazán, líder militar del bando que
triunfó en la guerra, para el período 1830-1834.
Por su parte, Valle, una vez finalizada su labor en
el Congreso, buscó nuevamente refugio en su estudio.
En octubre de 1831 le escribía a Bentham: “Vivo
encerrado en mi gabinete en medio de mi pequeña
Biblioteca, y los libros escritos por usted tienen
lugar eminente en ella. No es posible olvidar al
Autor inmortal de obras tan importantes... Deseo que
los principios luminosos de usted circulen por el
nuevo mundo como están circulando por el antiguo.”
Allí comentaba que en Guatemala se estaba
hablando sobre una posible reforma constitucional,
diciéndole que cuando se produjera el debate
seguramente las ideas de Bentham y su código
constitucional serían tenidos en cuenta; teniendo en
mente esto, estaba traduciendo el opúsculo
“Official aptitude maximized; expense minimized”,
que en su opinión era el que más debería conocerse
en Centroamérica.
En 1832 Valle escribe
un trabajo titulado La Constitución Federal,
en el cual critica la sancionada en 1824.
Allí señalaba que la constitución abre la
puerta de la participación a todos los ciudadanos,
quienes al no estar preparados para votar ni para
ejercer las funciones de gobierno, terminaban
provocando la gran inestabilidad por la que había
pasado el país en los últimos años. Bentham le había
manifestado sus reparos con respecto a la
Constitución en enero y marzo de 1827. De acuerdo a
su visión, las dificultades de un gobierno federal
tan laxo como el que había pergeñado la Constitución
de 1824 lo colocaba en una situación similar a la
sufrida por Estados Unidos con los Artículos de
la Confederación, por los cuales el gobierno
federal era tan débil que casi no podía hacer nada.
En tal sentido, al analizar la forma federal,
Bentham le anticipaba a Valle los obstáculos que se
presentarían para su aplicación: “1.
Contributions for the common exigencies in money: 2.
contributions for the common exigencies in men: 3.
Detriment liable to be produced with or without
injustice to the trade of every other”.
Por este motivo, Bentham en otra carta señalaba que,
“my Constitutional Code has not comprised any
arrangements for the use of a federative
government. This circumstance is a matter of regret
to me, as it renders my system of arrangements
applicable with so much the less advantage to your
State”, aclarando que si se habia de adoptar la
forma federal, debería dejarse en claro que era solo
en forma provisoria.
Valle parece retomar
estas recomendaciones de Bentham en su trabajo sobre
la Constitución, aunque sus comentarios se asemejan
más al del reformismo gradualista de Dumont que al
radicalismo benthamita.
En su escrito comienza haciendo una comparación de
la Francia post revolucionaria con la situación que
estaba atravesando Centroamérica:
“Treinta años
corridos desde 1789,..., han sido 30 años de
desgracia, crímenes y errores. Veinte y dos años
pasados desde 1810, digo yo de la América, mi
patria, han sido 22 años de equivocaciones, sangre y
lágrimas.” Guatemala, de
acuerdo a su análisis, no estaba preparada para
pasar del absolutismo español a un sistema
republicano, “el entusiasmo
del patriotismo no quiso pensar en la humildad de
nuestras aptitudes... Del mismo salón de donde salió
el Decreto que acordó tertulias patrióticas en los
pueblos más estúpidos de indígenas para que en ella
se discutiesen los principios políticos de las
naciones más ilustradas de Europa, salió también la
Constitución...”
La multiplicidad de
cargos creados por el sistema federal, la falta de
personas capacitadas para ejercerlos y la escasez de
recursos, sumado a la existencia de un gobierno
nacional débil con respecto al de cada uno de los
cinco estados provinciales de la Federación
centroamericana, minaron cualquier posibilidad de
éxito del gobierno federal. Valle atribuía este
fracaso a dos motivos; en primer lugar, eran muy
pocos los requisitos que se exigían tanto a los
electores como a los candidatos a ocupar puestos en
el gobierno; y el segundo, la mala organización de
los poderes políticos.
El primero de los
puntos a los que hacía referencia se relaciona con
el tema del sufragio, en el cual Valle era más
escéptico que Bentham a la hora de otorgarlo sin
restricciones (salvo aquella de saber leer),
al sostener que:
“El Poder
electoral, de donde emanan los demás Poderes, ... es
el que menos consideración ha merecido a la Ley...
“El que no sabe
cuáles son los conocimientos y virtudes que es
preciso tener para ser legislador, jefe o juez: el
indio más rudo: el joven más corrompido...
Ascenderán a los destinos más altos los que sin
culpa suya tienen menor aptitud para legislar,
gobernar y juzgar: gozarán sueldos ciento o
doscientos individuos poco capaces de las funciones
que ejercen; y sufrirán por su incapacidad dos
millones o millón y medio de hombres...
“... que se
designen las cualidades que deben tener los
electores y los electos para no sufra el pueblo por
la ineptitud o inmoralidad de sus funcionarios...
“Dar tanta latitud
al derecho de elección y hacer que por esa latitud
sufran los pueblos tantos males, es olvidar sus
verdaderos intereses y sacrificar al bien de pocos
individuos la suerte de una nación entera.”
“No importa al
pueblo que haga botas, tejidos, casas, etc.,
cualquiera que tenga voluntad de hacerlas. Le
interesa que las haga el que aprendió a hacerlas, el
que sabe fabricarlas y formalas acabadas.” ¿Si
este principio es válido para una cosa por qué no lo
es para la otra?, se pregunta Valle.
Con respecto a las
capacidades de los legisladores, sostenía que al no
exigirse más requisitos que el de la edad y la
ciudadanía para integrar el Congreso, entonces éste
“puede componerse de tales individuos [sin
ningún tipo de aptitudes]...
poniendo la facultad de legislar en manos que no han
aprendido este oficio. El poder legislador, que
debía ser el primero en sabiduría y virtud, llegará
a ser el último en ambos aspectos...”
Las críticas de Valle
a la constitución de 1824, en cuanto a la apertura
de la participación política tanto desde el punto de
vista de los electores como de los elegidos, se
centraban en la falta de ciudadanos con capacidad
para ejercitar ambos niveles de responsabilidad
cívica. Por este motivo, proponía la aplicación de
reformas más gradualistas que tenderían a la
integración progresiva de los distintos sectores de
la sociedad centroamericana a medida que se fueran
educando para la vida republicana. Valle parecía
desencantado con el rumbo que había tomado la
política en Centroamérica desde la declaración
independencia; y si bien, como hemos visto,
coincidía en muchos aspectos con las ideas
profesadas por Bentham, en otros aspectos como los
del sufragio y la apertura política fue mucho más
moderado que éste, acercándose más, si se quiere, a
lo que podrían representar los Whigs en la
Inglaterra de aquellos años.
En cuanto a la
organización de los poderes públicos de la
Constitución, Valle consideró que en su disposición
se comenten dos errores fundamentales; por un lado,
en el Congreso sólo se representaba a la clase baja,
siendo que “todos los pueblos de la tierra han
sido y serán en todos los siglos y climas, divididos
en dos clases: los propietarios o capitalistas y los
que no lo son”; pero como el sistema bicameral
de Guatemala no respetaba esta división, la falta de
contrapesos entre ambos sectores de la sociedad
provocó el choque de intereses que generó
revoluciones políticas como las que hubo durante la
guerra civil y “las que hay al presente”.
Nuevamente, en esta
crítica se puede ver diferencias entre Valle y
Bentham, en cuanto al enfoque de la representación
parlamentaria de la sociedad. En este aspecto, la
preocupación de Valle se asemeja a la de John Suart
Mill quien en su ensayo On Liberty veía como
algo peligroso
“the possibility that
an ingnorant majority would dominate an enlightened
minority”.
Por su parte, Bentham en 1810, al referirse a este
aspecto controversial, sostuvo que la diferencia
estaba dada en que el mal que se infligía a la
sociedad al poner el gobierno en las manos de una
minoría ilustrada que podría gobernar en su propio
beneficio no tenía remedio, mientras que el mal que
se experimentaría al poner el gobierno en las manos
de las masas ignorantes se podía ir subsanando con
la expansión del conocimiento y la experiencia,
previendo además que para actuar como funcionarios y
legisladores los individuos “would need to pass
through a process of education and examination”.
Al analizar al
Ejecutivo Nacional, Valle sostuvo que estaba muy
limitado en sus funciones precisamente por el gran
poder que se confería al legislativo y por la falta
de recursos económicos y militares, lo cual no le
permitía ejercer sus funciones.
“El Ejecutor de una
República dividida en cinco Estados, debe ser un
poder fuerte, independiente y respetable por su
autoridad y hacienda... Querer que haya Nación y no
establecer un Gobierno Nacional o crearlo débil y de
existencia precaria, sin rentas ni fuerza, es
contradecirse o manifestar poca previsión en un
punto en que era de desear la de un Dios”.
El mismo tipo de
consideraciones se referían al Poder Judicial, ya
que “la Constitución
facilita la impunidad: pone la magistratura en manos
ineptas, y no designa con exactitud las atribuciones
de la Corte Suprema de Justicia”.
En este tramo de su
crítica a la Constitución, puede verse una
diferencia de concepto con Bentham en cuanto al
poder que debía tener el Ejecutivo, ya que para el
filósofo inglés “sovereignty , in this code, was
firmly located in the hands of people, and was to be
exercised by what Bentham called the “constitutive”
authority, that is, the electorate.” Éste
consideraba “that any portion of power given to
a monarchy or aristocracy would inevitably be used
to promote the interest of “the one or the few” at
the expense of that of the many...”
Esta
disparidad de enfoque entre Valle y Bentham, se
explica por el carácter más moderado que le daba el
primero a las reformas que proponía. Su estilo
gradualista lo diferenciaban del radicalismo que
había asumido Bentham a partir de la segunda década
del siglo XIX. De hecho, la aparición de los
primeros partidos políticos en Guatemala a comienzos
de la década de 1820 estuvo fuertemente influida por
esta división entre moderados y radicales más que
por diferencias ideológicas. Ambos bandos, el de los
conservadores, liderados por José del Valle,
y el de los liberales, liderados por Pedro
Molina, adherían al liberalismo ilustrado, aunque
diferían en la forma de implementar los cambios que
ambos proclamaban.
En su
escrito de 1832,
Valle deja entrever el
desencanto que tenía con respecto al rumbo que había
tomado Centroamérica en los últimos diez años,
culpando a la Constitución por su carácter
ampliamente inclusivo, sin tener en cuenta el grado
de atraso en que se encontraba la región,
especialmente en cuanto a la escasez hombres capaces
de llevar a cabo sus disposiciones. En tal sentido,
señalaba que de mantenerse ese estado de cosas,
“desaparecerá el [gobierno] federal y quedará
solamente los de los Estados. Cesará de haber Nación
y sólo existirán los Estados. Habrá cinco Repúblicas
débiles por no haber un vínculo de unión”;
lo que finalmente terminó sucediendo a comienzos de
la década de 1840. Aún aquellos que habían
sido sus rivales políticos, como Pedro Molina, que a
comienzos de los años veinte proponían reformas más
radicales, terminaron reconociendo en la década del
treinta que la región no estaba preparada para
cambios tan abruptos.
El conocimiento del
contexto político de la región fue lo que alejó a
Valle de la propuesta más radicalizada de Jeremy
Bentham, en cuanto a las reformas políticas que
había que aplicar en Centroamérica. Pero este
alejamiento de ideas no implicó una distanciamiento
desde el punto de vista personal ya que, a
diferencia de lo que hicieran Bolívar y Rivadavia en
su momento, Valle continuó ponderando y, casi,
venerando la figura de Bentham aún después de su
muerte.
Valle y la
muerte de Bentham.
En 1832 la salud de
Bentham se iba deteriorando cada vez más, y la
correspondencia de éste con sus discípulos sería
continuada por su secretario, John Bowring, que ese
año le escribe a Valle desde París ofreciéndole su
ayuda para que las luces y conocimientos de Europa
siguieran llegando a Guatemala. En la carta sugería
que habría que conseguir traducciones al español de
las nuevas obras que se estaban escribiendo, así
como también la adquisición de nuevos instrumentos
utilizado en la agricultura y que serían de mucha
utilidad para Centroamérica. Browring se despedía
diciendo: “Un hombre como Usted hace adelantar su
siglo más de una generación.”
El 6 de junio de 1832
se producía el deceso de Jeremy Bentham, y en
consecuencia, el 31 de agosto de ese año Valle
propuso que todos los miembros del Congreso Federal
llevaran luto para honrar su memoria, al igual que
lo harían los miembros de la Corte Suprema.
Fiel a la promesa que le había hecho en 1831, de que
en cada oportunidad que tuviera haría conocer el
nombre y las ideas de “the first Judicial Consul
of the world”,
Valle escribió el Elogio a Bentham, en el que
destacaba la figura del filósofo inglés y su aporte
para el progreso de toda la humanidad:
“Murió Jeremías
Bentham. Ya no existe el Sabio que trabajaba
incesantemente por regenerar la legislación de todos
los pueblos...
“Ya cesó de ser,
dice el americano, el defensor celoso de nuestra
independencia, el que demostró el interés que tenían
las metrópolis en la emancipación de las colonias,
el que escribió obras luminosas para que
aprendiésemos a calcular bienes y males antes de ser
legisladores; el que nos dijo que La mayor
aptitud posible en los funcionarios, y el menor
gasto posible en la administración, son los
caracteres distintivos de un buen Gobierno, el que
repitió sin cesar, que no puede haber riqueza ni
propiedad, sino habiendo seguridad en la persona,
libertad en el giro y respeto a la propiedad...
“Murió mi Amigo,
digo yo: murió mi Maestro amado y respetado: murió
el Sabio que me enviaba la parte más preciosa de su
alma: murió el Hombre que me dirigía sus
pensamientos grandes y luminosos consignados en las
cartas que me escribía y en las obras que me
remitía: murió el que antes de expirar me legó una
parte de su Ser...”
Efectivamente, como señala Dinwiddy,
“there was some truth in
what William Hazlitt wrote in the essay on Bentham
which he published in 1824: “The lights of his
understanding are reflected, with increasing lustre,
on the other side of the globe.
His name is little known in England,
better in Europe, best of all in the plains of Chile
and the mines of México”,
aunque,
más allá de los tardíos intentos de Valle, en
Guatemala el alcance de la obra de Bentham fue
mucho más acotado que en otras regiones de
Sudamérica.
En su respuesta a
Bowring, Valle se refería al homenaje que se le hizo
a Bentham en el Congreso de Centroamérica, y
aprovechó la oportunidad para pedirle que le envíe
el anillo con su retrato y el mechón de pelo que
Bentham había dispuesto en su testamento para que
fueran entregados a sus discípulos: “Pero si es
perdido para mi el original de un Ser tan
respetable, quiero poseer al menos su Retrato. Si
tengo en sus obras la parte más preciosa de su
genio, quiero también una porción de su físico.”
Apenas un par de años después, fallecía José del
Valle, el 2 de marzo de 1834, se encontraba a pocos
kilómetros de la ciudad de Guatemala, regresando de
su estancia La Concepción ya que se había enterado
de su triunfo en las elecciones presidenciales de
Centroamérica.
El anillo de Bentham, que tanto deseaba, finalmente
llegaría a Guatemala casi diez años después, siendo
recibido en 1843 por su viuda Josefa Valero.
Conclusiones.
En
este trabajo hemos presentado una clara evidencia de
la influencia de la doctrina utilitaria en el
pensamiento de José del Valle. En los escritos que
ha publicado el hondureño desde comienzos de la
década de 1810 en adelante, se aprecia una
recurrente mención al principio de
“the
greatest happiness for the greatest number of people”.
Pero es a partir de 1820,
cuando por medio de su periódico, El Amigo de la
Patria, se dedicará a difundir estos principios
con mayor énfasis, de la lectura de sus artículos,
discursos y proyectos, se aprecia una identificación
con las propuestas de Bentham, lo que se puede
corroborar aún más a través de las cartas que se
intercambian ambos.
Hemos podido apreciar
que eran muchos más los temas en los que ambos
coincidían que en los que diferían, aún así,
estimamos que la evidencia expuesta en este trabajo
no sería suficiente como para considerar a Valle un
discípulo de Bentham. Sobre todo, si tenemos en
cuenta que una de las características distintivas de
Valle como político e intelectual fue su carácter
moderado y gradualista, lo cual lo aleja del
radicalismo benthamita de comienzos del siglo
XIX. En este sentido, es reveladora la crítica que
hace Valle a la Constitución de 1824, que si bien
toma algunos de los consejos que Bentham escribiera
en una de sus cartas, en la mayor parte de su
crítica se puede ver a un Valle mucho más moderado y
gradualista a la hora de implementar las reformas.
De alguna manera, esta
posición de Valle se asemeja a la de otros políticos
e intelectuales liberales que se pusieron en
contacto con las ideas de Bentham a través de las
ediciones de Dumont, las que de alguna manera
presentaba una visión mucho más moderada del
utilitarismo de la que tenía el propio Bentham en su
última etapa.
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149-150.
De Bentham a Valle, 8-13 de septiembre de
1829.
En Correspondence of Jeremy Bentham,
Volume 13 Letter 44.29.
En el último
párrafo de esta carta, Bentham le anticipa a
Valle la caída de Carlos X de Francia por
sus inclinaciones despóticas.
“Discurso de reapertura de la Sociedad
Económica, 29 de noviembre de 1829”, en
J. Valle y J. Valle Matheu (comp), Obras
de José Cecilio del Valle. T. I. p.
168-176
De Bentham a Valle, 19 de marzo de 1827.
En Correspondence of Jeremy Bentham,
Volume 12 Letter 28.27 En esa misma carta,
Bentham le dice que
lo pondrá en
contacto (a través de Herrera, quien viaja a
París) con La Fayette, Julien (el editor de
Revue Encyclopedique), Jean Baptiste Say y
Felix Bodin; también le manifiesta que ha
sugerido a Herrera una lista de libros que
Valle debería tener en su biblioteca para lo
cual lo pone en contacto con el librero
Bossange Freres de París.Un
análisis de las sugerencias de Bentham se
encuentra en M. Williford,
Jeremy
Bentham on Spanish America,
p. 107-109
“Memorias sobre la Educación”, 21 de junio
de 1829, en
J. Valle y J. Valle Matheu (comp), Obras
de José Cecilio del Valle, T. I. p.
177-210. Sobre Valle y la educación ver:
Manuel Chavarría Flores, “José Cecilio del
Valle, Político de la Educación”, Anales
de la Academia de Geografía e Historia.
T. XXVII, Guatemala,
1953-1954, y
Carlos González Orellana, Historia de la
Educación en Guatemala, Editorial
José de
Pineda Ibarra, Guatemala, 1970.
“Introducción a las Memorias de la Sociedad
Económica de Amantes de Guatemala”, 10 de
julio de 1831, en
J. Valle y J. Valle Matheu (comp), Obras
de José Cecilio del Valle, T. I. p.
211-214
“Las Matemáticas en sus relaciones con la
prosperidad de los Estados”, 16 de mayo de
1831, en
J. Valle y J. Valle Matheu (comp), Obras
de José Cecilio del Valle, T. I. p. 215
M. Williford, “Bentham
on the Rights of Women”, en
Journal of the History of Ideas,
Vol. 36, No. 1 (Jan.Mar., 1975), p. 167-176;
John Dinwiddy, Bentham, p. 82 y 110
De Bentham a Valle, 19 de marzo de 1827.
En Ibid, Letter 28.27
Alejandro Marure, Efemérides de los
Hechos Notables acaecidos en la República
de Centro América. Desde el año de 1821
hasta el de 1842, Tipografía
Nacional, Guatemala, 1895, p. 72
Para Marure,
esta propuesta de Valle era una remedo de lo
que había hecho Franklin con el Conde
Mirabeau.